"Ependimoma infantil"
is redistributed by University
of Bonn, Medical Center
Ependimoma infantil
208/08627
Get this document via a secure connection
- Informacion General
- Clasificaci N Celular
- Informacion De Las Etapas
- Aspectos Generales De Las Opciones De Tratamiento
- Ependimoma Infantil Recien Diagnosticado
- Ependimoma Infantil Recurrente
CancerMail del Instituto Nacional del Cáncer
Información del PDQ para profesionales de la salud
Importante: La presente información está dirigida principalmente al
personal médico y otros profesionales de la salud. Si usted tiene
alguna pregunta relacionada al tema, puede preguntarle a su médico,
comunicarse con el Servicio de Información del Cáncer al
1-800-4-CANCER (1-800-422-6237)
Este sumario informativo sobre el tratamiento del ependimoma infantil, es un
compendio que abarca tanto su pronóstico y diagnóstico como su clasificación y
tratamiento. El Instituto Nacional del Cáncer creó la base de datos PDQ para
facilitar el acceso a la información sobre nuevos tratamientos y su
utilización en el cuidado de los pacientes. Aquí se incluye bibliografías e
informaciones provenientes de las más recientes publicaciones de la literatura
especializada, después de haber sido revisadas por especialistas en oncología
pediátrica.
Los tumores cerebrales primarios son un grupo diverso de enfermedades que,
juntas, constituyen el tumor sólido más común de la niñez. Estos tumores se
clasifican de acuerdo a su histología, pero la situación del tumor y el grado
de su extensión son factores importantes que afectan el tratamiento y el
pronóstico de la enfermedad. Para el diagnóstico y la clasificación de los
tumores, está en constante aumento el uso del análisis inmunohistoquímico, los
resultados genéticos moleculares y citogenéticos y las medidas de actividad
mitótica.
Aproximadamente el 50% de los tumores cerebrales en los niños son
infratentoriales y, de estos, las tres cuartas partes están situados en el
cerebelo o cuarto ventrículo. Entre los tumores infratentoriales comunes
(foso posterior) se encuentran los siguientes:
1. astrocitoma cerebelar (por lo general pilocítico, pero también fibrilar y
de alto grado)
2. meduloblastoma (tumor neuroextodermal primitivo)
3. ependimoma (de grado bajo o anaplástico)
4. glioma del tronco encefálico (suele diagnosticarse sin biopsia, por medio
de una neurorradiografía; puede ser de alto o bajo grado)
5. teratoide atípico
Los tumores supratentoriales incluyen aquellos tumores que ocurren en la
región selar o supraselar del cerebro y en otras áreas del cerebro. Los
tumores selares y supraselares comprenden aproximadamente el 20% de los
tumores cerebrales infantiles, incluso los siguientes:
1. craneofaringioma
2. Gliomas diencefálicos (del quiasma, hipotalámico o talámico o ambos) por
lo general de bajo grado
3. tumores de células germinales (germinoma o no germinomatoso)
Otros tumores que ocurren de forma supratentorial incluyen los siguientes:
1. astrocitoma o glioma de bajo grado (grado 1 o grado 2)
2. astrocitoma de algo grado o maligno (astrocitoma anaplástico,
glioblastomas multiformes (grado 3 o grado 4))
3. glioma mixto (de alto o bajo grado)
4. oligodendroglioma (de alto o bajo riesgo)
5. tumor neuroectodermal primitivo (neuroblastoma cerebral)
6. ependimoma (de bajo grado o anaplástico)
7. meningioma
8. tumores del plexo coroideo (papiloma y carcinoma)
9. tumores parenquimales pineales(pineoblastoma, pineocitoma o tumor
parenquimal pineal mixto)
10. tumor glial neuronal y neuronal mixto (ganglioglioma, ganglioglioma
desmoplástico infantil, tumor neuroepitelial disembrioplástico)
11. metástasis (poco cumún) de malignidades extraneurales
Entre los conceptos generales importantes que deben comprender aquellos que
atienden a los niños con tumores cerebrales podemos citar los siguientes:
1. La selección de una terapia apropiada solamente puede ocurrir si se hace
un diagnóstico correcto y se determina la clasificación de la enfermedad con
precisión.
2. Los tumores cerebrales primarios de los niños representan una tarea
difícil que, para obtener resultados óptimos, requiere los esfuerzos
coordinados de especialistas pediátricos en campos como la neurocirugía,
neurología rehabilitación, neuropatología, oncología radioterapéutica,
oncología médica, neurorradiología, endocrinología y psicología, que tienen
pericia especial en el cuidado de pacientes con estas enfermedades.[1-3]
3. Más de la mitad de los niños diagnosticados con tumores cerebrales
sobreviven 5 años después del diagnóstico. En algunos subgrupos de pacientes,
es posible lograr una tasa de supervivencia y cura aún más alta. El
tratamiento de cada niño debe abordarse con intención curativa y debe tomarse
en cuenta la posible secuela a largo plazo de la enfermedad y de su
tratamiento antes de comenzar la terapia.
4. Para la mayoría de los niños con tumores cerebrales, el régimen óptimo de
tratamiento no ha sido determinado. Se debe tener en cuenta la posibilidad de
que los niños que tienen tumores cerebrales participen en ensayos clínicos
cuando haya un estudio apropiado disponible. Ese tipo de ensayo clínico se
lleva a cabo en instituciones, en grupos cooperativos nacionales o en ambos.
5. La Academia Estadounidense de Pediatría ha expuesto en términos generales
las pautas para los centros de cáncer pediátrico y su función en el
tratamiento de pacientes pediátricos con cáncer.[4]
6. Sigue sin conocerse la causa de la extensa majoría de los tumores
cerebrales pediátricos. [5,6]
Este sumario trata del tratamiento del ependimoma infantil, que abarca
aproximadamente 10% de todos los tumores cerebrales infantiles [7,8]: menos de
200 casos por año en los Estados Unidos.
Si necesita información sobre pruebas clínicas en curso del NCI, estas están
disponibles en (Http: //cancer.gov/clinical_trials/).
Bibliografía:
- Heideman RL, Packer RJ, Albright LA, et al.: Tumors of the central
nervous system. In: Pizzo PA, Poplack DG, eds.: Principles and Practice
of Pediatric Oncology. Philadelphia, Pa: Lippincott-Raven, 3rd ed.,
1997, pp 633-697.
-
Pollack IF: Brain tumors in children. New England Journal of Medicine
331(22): 1500-1507, 1994.
-
Cohen ME, Duffman PK, eds: Brain Tumors in Children: Principles of
Diagnosis and Treatment, 2nd ed. New York: Raven Press, 1994.
-
Sanders J, Glader B, Cairo M, et al.: Guidelines for the pediatric cancer
center and role of such centers in diagnosis and treatment. American
Academy of Pediatrics Section Statement Section on Hematology/Oncology.
Pediatrics 99(1): 139-141, 1997.
-
Kuijten RR, Bunin GR: Risk factors for childhood brain tumors. Cancer
Epidemiology, Biomarkers and Prevention 2(3): 277-288, 1993.
-
Kuijten RR, Strom SS, Rorke LB, et al.: Family history of cancer and
seizures in young children with brain tumors: a report from the
Childrens Cancer Group (United States and Canada). Cancer Causes and
Control 4(5): 455-464, 1993.
-
Miller RW, Young JL Jr, Novakovic B: Childhood cancer. Cancer 75(1
suppl): 395-405, 1994.
-
Pollack IF, Gerszten PC, Martinez AJ, et al.: Intracranial ependymomas of
childhood: long-term outcome and prognostic factors. Neurosurgery
37(4): 655-666; discussion 666-667, 1995.
La clasificación de los tumores cerebrales se basa tanto en las
características histopatológicas como en su situación dentro del cerebro. Los
ependimomas se dividen en las siguientes categorías:
- subependimoma (grado I de la OMS)
- ependimoma (grado II de la OMS). Entre las variantes podemos citar celular,
papilario, epitelial, de células claras y mixto.
- ependimoma maligno (también conocido como anaplástico) ependimoma (grado III
de la OMS)
La clasificación de los tumores cerebrales divulgada más recientente por la
Organización Mundial de la Salud mantiene el término "ependimoma" para los
tumores de histología benigna y el término ependimoma maligno para aquéllos
que tienen características malignas.[1] Estas categorías se basan en la
proporción nuclear/citoplasmática, el número de núcleos y figuras mitóticas y
el grado de atipia nuclear. Los estudios contemporáneos no han podido mostrar
diferencias importantes en la forma en que estos tumores se comportan
fundándose nada más en su clasificación histológica.[2-5]
Hay varios subtipos de tumores que se han clasificado con los ependimomas
aunque tienen un pronóstico diferente. Los ependimoblastomas, que por lo
general se comportan más como los meduloblastomas o como los tumores
corticales, se consideran entidades separadas de los ependimomas.[1] Los
ependimomas mixopapilarios, que suelen ser benignos y se presentan en el
filamento terminal y en la cola de caballo, también se consideran como una
entidad separada. La clasificación patológica de los tumores cerebrales
pediátricos es un campo especializado que está en evolución; se recomienda
encarecidamente que un neuropatólogo con pericia particular en este campo
examine el tejido diagnosticado.
Bibliografía:
-
Kleihues P, Burger PC, Scheithauer BW: The new WHO classification of
brain tumours. Brain Pathology 3(3): 255-268, 1993.
-
Goldwein JW, Leahy JM, Packer RJ, et al.: Intracranial ependymomas in
children. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics
19(6): 1497-1502, 1990.
-
Rousseau P, Habrand JL, Sarrazin D, et al.: Treatment of intracranial
ependymomas of children: review of a 15-year experience. International
Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 28(2): 381-386, 1994.
- Chiu JK, Woo SY, Ater J, et al.: Intracranial ependymoma in children:
analysis of prognostic factors. Journal of Neuro-Oncology 13(3):
283-290, 1992.
-
Pollack IF, Gerszten PC, Martinez AJ, et al.: Intracranial ependymomas of
childhood: long-term outcome and prognostic factors. Neurosurgery
37(4): 655-666; discussion 666-667, 1995.
Aunque no existe un sistema de clasificación formal, los ependimomas se pueden
dividir en tumores supratentoriales e infratentoriales. Suelen originarse en
los revestimientos ependimarios de los ventrículos en el foso posterior o en
la región supratentorial y tienen acceso al fluido cerebroespinal (CSF, por
sus siglas en inglés) y por lo tanto pueden ocurrir a través de todo el
neuroaxis. Treinta por ciento de los ependimomas surgen fuera del foso
posterior.[1-3] Cada paciente con ependimoma debe ser evaluado con imaginería
diagnóstica de la columna vertebral y del cerebro completo. El método más
sensible de que disponemos para evaluar la metástasis subaracnoidea de la
columna vertebral es la imaginería de resonancia magnética espinal (IRM)
realizadas con gadolinio. Si se utiliza la IRM, toda la columna vertebral
debe ser visualizadas por lo menos en dos planos con rebanadas contiguas de
resonancia magnética realizadas después del realce con gadolinio. Aunque a
veces se ha asociado una serie de factores con los resultados desfavorables
(menor edad en el momento del diagnóstico, dosis inferiores de radiación,
histología anaplástica, resección subtotal) [1,4-6], la edad y alcance de la
resección han sido consistentemente los factores más importantes.[5-7] Estas
variables que afectan el pronóstico tienen que ser evaluadas en el contexto
del tratamiento recibido.
Bibliografía:
-
Goldwein JW, Leahy JM, Packer RJ, et al.: Intracranial ependymomas in
children. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics
19(6): 1497-1502, 1990.
- Kovnar E, Kun L, Burger J, et al.: Patterns of dissemination and
recurrence in childhood ependymoma: preliminary results of Pediatric
Oncology Group protocol #8532. Annals of Neurology 30(3): 457, 1991.
-
Vanuytsel LJ, Bessell EM, Ashley SE, et al.: Intracranial ependymoma:
long-term results of a policy of surgery and radiotherapy.
International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 23(2):
313-319, 1992.
-
Shaw EG, Evans RG, Scheithauer BW, et al.: Postoperative radiotherapy of
intracranial ependymoma in pediatric and adult patients. International
Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 13(10): 1457-1462, 1987.
-
Horn B, Heideman R, Geyer R, et al.: A multi-institutional retrospective
study of intracranial ependymoma in children: identification of risk
factors. Journal of Pediatric Hematology/Oncology 21(3): 203-211, 1999.
-
Pollack IF, Gerszten PC, Martinez AJ, et al.: Intracranial ependymomas of
childhood: long-term outcome and prognostic factors. Neurosurgery
37(4): 655-666; discussion 666-667, 1995.
-
Bouffet E, Perilongo G, Canete A, et al.: Intracranial ependymomas in
children: a critical review of prognostic factors and a plea for
cooperation. Medical and Pediatric Oncology 30(6): 319-329; discussion
329-331, 1998.
Muchas de las mejoras en la supervivencia de los pacientes con cáncer infantil
se han realizado como resultado de los ensayos clínicos que han tratado de
mejorar las mejores terapias aceptadas disponibles. Los ensayos clínicos en
pediatría están diseñados para comparar terapias nuevas con terapias que son
aceptadas actualmente como la norma. Esta comparación puede hacerse en un
ensayo aleatorio de 2 brazos de tratamiento o evaluando un solo tratamiento y
comparando los resultados por medio de los resultados obtenidos anteriormente
con la terapia existente.
Debido a que el cáncer infantil es relativamente raro, todos los pacientes con
tumores cerebrales deben tomarse en cuenta como candidatos a ingresar en un
ensayo clínico. Para determinar y poner en práctica tratamientos óptimos, es
necesario utilizar un equipo multidisciplinario de especialistas en cáncer con
experiencia en el tratamiento de tumores cerebrales infantiles para planear el
tratamiento. La radioterapia de los tumores cerebrales pediátricos es muy
exigente desde el punto de vista técnico y debe ser realizada en centros que
tienen experiencia en ese campo para garantizar resultados óptimos.
En el pasado, el tratamiento ha incluido cirugía con radioterapia. Hay
pruebas que indican que las resecciones quirúrgicas más extensas están
relacionadas con una mejor tasa de supervivencia.[1,2] Se ha mostrado que la
quimioterapia está activa en los pacientes con ependimoma [3] pero en un
pequeño ensayo aleatorio prospectivo se indica que su actividad es
limitada.[4] Los niños menores de 3 años de edad tienen una susceptibilidad
particular a los efectos adversos de la radiación en el desarrollo del
cerebro. Con frecuencia se ha observado efectos debilitantes sobre el
crecimiento y el desarrollo neurológico, especialmente en los niños más
pequeños.[5-7] Por esta razón, se está estudiando la función de la
quimioterapia para permitir retrasar la radioterapia.[8-10] Algunos estudios
en curso están evaluando la función de la radioterapia temprana para el
control local en los bebés. La atención de estos pacientes a largo plazo es
compleja y requiere un método multidisciplinario de abordar el tratamiento.
Hay indicios de que una vigilancia con neuroimagenología en el ependimoma
infantil, identificará tumores que han recurrido mientras el paciente
permanece asintomático, sinembargo, no resulta claro si esta detección
cambiaría el pronóstico determinante del paciente.[11]
Cuando el PDQ designa a un tratamiento como "estándar" o "en evaluación
clínica", esto no debe tomarse como base para determinar si se otorgan
reembolsos.
Bibliografía:
-
Pollack IF, Gerszten PC, Martinez AJ, et al.: Intracranial ependymomas of
childhood: long-term outcome and prognostic factors. Neurosurgery
37(4): 655-666; discussion 666-667, 1995.
-
Horn B, Heideman R, Geyer R, et al.: A multi-institutional retrospective
study of intracranial ependymoma in children: identification of risk
factors. Journal of Pediatric Hematology/Oncology 21(3): 203-211, 1999.
-
Goldwein JW, Glauser TA, Packer RJ, et al.: Recurrent intracranial
ependymomas in children: survival, patterns of failure, and prognostic
factors. Cancer 66(3): 557-563, 1990.
-
Evans AE, Anderson JR, Lefkowitz-Boudreaux IB, et al.: Adjuvant
chemotherapy of childhood posterior fossa ependymoma: cranio-spinal
irradiation with or without CCNU, vincristine, and prednisone: a
Children's Cancer Group study. Medical and Pediatric Oncology 27(1):
8-14, 1996.
-
Packer RJ, Sutton LN, Atkins TE, et al.: A prospective study of cognitive
function in children receiving whole-brain radiotherapy and
chemotherapy: 2-year results. Journal of Neurosurgery 70(5): 707-713,
1989.
-
Johnson DL, McCabe MA, Nicholson HS, et al.: Quality of long-term
survival in young children with medulloblastoma. Journal of
Neurosurgery 80(6): 1004-1010, 1994.
-
Packer RJ, Sutton LN, Goldwein JW, et al.: Improved survival with the use
of adjuvant chemotherapy in the treatment of medulloblastoma. Journal
of Neurosurgery 74(3): 433-440, 1991.
-
Duffner PK, Horowitz ME, Krischer JP, et al.: Postoperative chemotherapy
and delayed radiation in children less than three years of age with
malignant brain tumors. New England Journal of Medicine 328(24):
1725-1731, 1993.
-
Geyer JR, Zeltzer PM, Boyett JM, et al.: Survival of infants with
primitive neuroectodermal tumors or malignant ependymomas of the CNS
treated with eight drugs in 1 day: a report from the Childrens Cancer
Group. Journal of Clinical Oncology 12(8): 1607-1615, 1994.
- Grill J, Le Deley MC, Gambarelli D, et al.: Postoperative chemotherapy
without irradiation for ependymoma in children under 5 years of age: a
multicenter trial of the French Society of Pediatric Oncology. Journal
of Clinical Oncology 19(5): 1288-1296, 2001.
-
Good CD, Wade AM, Hayward RD, et al.: Surveillance neuroimaging in
childhood intracranial ependymoma: how effective, how often, and for how
long? Journal of Neurosurgery 94(1): 27-32, 2001.
En el paciente recién diagnosticado, debe hacerse una evaluación cuidadosa
para determinar bien el alcance de la enfermedad antes de proceder a tratar el
ependimoma. La cirugía debe realizarse intentando reducir el tumor al máximo;
algunos niños han mejorado y logrado una supervivencia libre de progresión
cuando hay una cantidad residual mínima de enfermedad presente después de la
cirugía.[1,2] Después de la operación, debe realizarse estudios tales como la
evaluación citológica del fluido cerebroespinal (CSF) con el fin de determinar
la cantidad de enfermedad residual y su diseminación. Hay que pensar que los
pacientes que tienen tumor residual o enfermedad diseminada tienen un alto
riesgo de recaída y deben ser tratados conforme a protocolos específicamente
diseñados para ellos. Aquéllos que no muestran tumor residual tienen todavía
un riesgo aproximado de recaída de entre 20% y 40% aunque reciban radioterapia
postoperatoria.
Cirugía sola:
La limitada experiencia actual con la cirugía sola como tratamiento para
resecar completamente los tumores supratentoriales indica que, en casos
selectos, ésta podría ser una opción.[3]
Sin enfermedad residual, sin enfermedad diseminada:
El tratamiento tradicional postoperatorio para estos pacientes ha sido la
radioterapia consistente en 5400 a 5580 cGy al lecho tumoral. No es necesario
tratar el CNS completo (todo el cerebro y toda la columna vertebral) ya que
estos tumores suelen recurrir en su sitio local.[2,4] Cuando sea posible, los
pacientes deben tratarse en un centro que tenga experiencia utilizando esta
terapia. No hay prueba de que la quimioterapia adyuvante mejore el resultado
para los pacientes con ependimoma. Se están realizando ensayos para evaluar
la función de la radioterapia y la quimioterapia en estos pacientes. Si desea
información sobre los ensayos clínicos, consulte el PDQ.
Enfermedad residual; sin diseminación de la enfermedad:
Se debe tomar en cuenta la posibilidad de realizar otra resección ya que los
pacientes que se someten a resecciones completas tienen mejor control de la
enfermedad. El tratamiento postoperatorio tradicional para estos pacientes ha
sido la radioterapia consistente en de 5400 a 5580 cGy al lecho tumoral. No es
necesario tratar el CNS completo (todo el cerebro y toda la columna vertebral)
ya que estos tumores suelen recurrir en su sitio local. Cuando sea posible,
los pacientes deben ser tratados en un centro que tenga experiencia utilizando
esta terapia. No hay prueba de que la quimioterapia adyuvante, incluso la
quimioterapia en alta dosis con rescate de las células del tallo, tenga
ninguna ventaja.[5] Se está realizando ensayos para evaluar la función de la
radioterapia y la quimioterapia en estos pacientes. Si desea información
sobre los ensayos clínicos, consulte el PDQ.
Niños con enfermedad diseminada al CNS:
En los niños con enfermedad diseminada, ha habido casos de supervivientes a
largo plazo y se justifica la terapia agresiva. Independientemente del grado
de resección quirúrgica, estos pacientes requieren radioterapia a todo el CNS
(todo el cerebro y toda la columna vertebral) junto con refuerzos a la
enfermedad local y zonas masivas de enfermedad diseminada. Las dosis
tradicionales de radiación local postoperatoria en estos pacientes ha sido de
entre 5400 y 5580 cGy. También debe administrarse dosis de aproximadamente
3600 cGy a todo el neuroaxis (o sea, todo el cerebro y la columna vertebral),
pero puede modularse dependiendo de la edad del paciente. Debe administrarse
dosis de refuerzo a las áreas masivas de enfermedad espinal de entre 4.140 cGy
y 5.040 cGy, dependiendo de la edad del paciente y de la situación del tumor.
Cuando sea posible, los pacientes deben ser tratados en un centro que tenga
experiencia utilizando esta terapia. Se está realizando ensayos para evaluar
la función de la radioterapia y la quimioterapia en estos pacientes. Si desea
información sobre los ensayos clínicos, consulte el PDQ.
Manejo postoperatorio de los niños menores de 3 años de edad:
Debido a los efectos conocidos de la radiación en el crecimiento y el
desarrollo neurocognoscitivo, se ha restringido su uso inmediatamente después
de la cirugía en niños menores de 3 años de edad. Algunos pacientes menores
de 3 años de edad con ependimoma recién diagnosticado responderán, por lo
menos parcialmente, a la quimioterapia.[6,7] Por esta razón, debe tenerse bien
en cuenta la posibilidad de que ingresen los pacientes menores de 3 años de
edad en estudios que usen quimioterapia para atrasar la necesidad de
administrar radioterapia. [8] Aunque la quimioterapia se está usando para
evitar los daños neurológicos causados por la radioterapia en pacientes muy
pequeños, los déficit neurológicos pueden estar presentes en el niño antes del
inicio de la terapia, y se ha observado un daño neurológico progresivo durante
la terapia.[9] Aún no se ha decidido cuál debe ser el horario de
administración de la radioterapia para los niños que han terminado con éxito
la quimioterapia y que no tienen enfermedad residual, ni siquiera se ha
determinado que la radioterapia sea necesaria.
Bibliografía:
-
Hukin J, Epstein F, Lefton D, et al.: Treatment of intracranial
ependymoma by surgery alone. Pediatric Neurosurgery 29(1): 40-45, 1998.
-
Horn B, Heideman R, Geyer R, et al.: A multi-institutional retrospective
study of intracranial ependymoma in children: identification of risk
factors. Journal of Pediatric Hematology/Oncology 21(3): 203-211, 1999.
-
Goldwein JW, Leahy JM, Packer RJ, et al.: Intracranial ependymomas in
children. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics
19(6): 1497-1502, 1990.
-
Evans AE, Anderson JR, Lefkowitz-Boudreaux IB, et al.: Adjuvant
chemotherapy of childhood posterior fossa ependymoma: cranio-spinal
irradiation with or without CCNU, vincristine, and prednisone: a
Children's Cancer Group study. Medical and Pediatric Oncology 27(1):
8-14, 1996.
- Grill J, Kalifa C, Doz F, et al.: A high-dose busulfan-thiotepa
combination followed by autologous bone marrow transplantation in
childhood recurrent ependymoma. A phase-II study. Pediatric
Neurosurgery 25(1): 7-12, 1996.
-
Geyer JR, Zeltzer PM, Boyett JM, et al.: Survival of infants with
primitive neuroectodermal tumors or malignant ependymomas of the CNS
treated with eight drugs in 1 day: a report from the Childrens Cancer
Group. Journal of Clinical Oncology 12(8): 1607-1615, 1994.
-
Mulhern RK, Horowitz ME, Kovnar EH, et al.: Neurodevelopmental status of
infants and young children treated for brain tumors with preirradiation
chemotherapy. Journal of Clinical Oncology 7(11): 1660-1666, 1989.
- Grill J, Le Deley MC, Gambarelli D, et al.: Postoperative chemotherapy
without irradiation for ependymoma in children under 5 years of age: a
multicenter trial of the French Society of Pediatric Oncology. Journal
of Clinical Oncology 19(5): 1288-1296, 2001.
-
Pollack IF, Gerszten PC, Martinez AJ, et al.: Intracranial ependymomas of
childhood: long-term outcome and prognostic factors. Neurosurgery
37(4): 655-666; discussion 666-667, 1995.
No es extraño que recurran los tumores cerebrales infantiles tanto benignos
como malignos, lo que ocurrir muchos años después de terminado el tratamiento
inicial. En el caso de los ependimomas, se ha visto retrasos mayores de 10 o
15 años.[1,2] La enfermedad recurre por lo general en el sitio del tumor
primario aún en niños con ependimomas malignos.[3,4] Una recaída sistémica es
extremadamente rara. En el momento de la recaída, se indica para todos los
pacientes realizar una evaluación completa para determinar el alcance de la
lesión recurrente. La necesidad de realizar una intervención quirúrgica tiene
que ser individualizada basándose en el alcance del tumor, el período de
tiempo entre el tratamiento inicial y la reaparición de la lesión recurrente y
toda la condición clínica. Los pacientes con ependimomas recurrentes que no
han recibido anteriormente radioterapia, quimioterapia o ambas, deben tenerse
en cuenta como candidatos a recibir tratamiento con estas modalidades. Los
agentes activos incluyen ciclofosfamida, cisplatino, carboplatino, lomustina y
etopósido. Debe tomarse en cuenta la posibilidad de que estos pacientes
participen en ensayos de métodos terapéuticos nuevos. Consulte el PDQ para
obtener más información sobre los ensayos clínicos actuales.
Bibliografía:
-
Pollack IF, Gerszten PC, Martinez AJ, et al.: Intracranial ependymomas of
childhood: long-term outcome and prognostic factors. Neurosurgery
37(4): 655-666; discussion 666-667, 1995.
-
Vanuytsel LJ, Bessell EM, Ashley SE, et al.: Intracranial ependymoma:
long-term results of a policy of surgery and radiotherapy.
International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 23(2):
313-319, 1992.
-
Goldwein JW, Corn BW, Finlay JL, et al.: Is craniospinal irradiation
required to cure children with malignant (anaplastic) intracranial
ependymomas? Cancer 67(11): 2766-2771, 1991.
-
Merchant TE, Haida T, Wang MH, et al.: Anaplastic ependymoma: treatment
of pediatric patients with or without craniospinal radiation therapy.
Journal of Neurosurgery 86(6): 943-949, 1997.
Date Last Modified: 11/2002
El Sistema Computarizado de Información sobre el Cáncer PDQ contiene
información adicional que no esta disponible en CancerMail: directorio de
instituciones y médicos que dan tratamiento a pacientes con cáncer y un
listado de protocolos de estudios clinicos activos. Para mayor información
sobre el acceso al PDQ, consulte el Contenido de CancerMail y asi podra
obtener los codigos referentes a la disponibilidad del PDQ.
PDQ por pacientes
Dr. G. Quade
This page was last modified on Tuesday, 29-Jan-2008 15:29:56 CET