"Cáncer de células de transición de la pelvis renal y del uréter"
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Cáncer de células de transición de la pelvis renal y del uréter
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- Informacion General
- Clasificacion Celular
- Informacion De Las Etapas
- Aspectos Generales De Las Opciones De Tratamiento
- Cancer De Celulas De Transicion De La Pelvis Renal Y Del Ureter -localizado
- Cancer De Celulas De Transicion De La Pelvis Renal Y Del Ureter - Regional
- Cancer De Celulas De Transicion De La Pelvis Renal Y Del Ureter-metastatico
- Cancer De Celulas De Transicion De La Pelvis Renal Y Del Ureter -recurrente
CancerMail del Instituto Nacional del Cáncer
Información del PDQ para profesionales de la salud
Importante: La presente información está dirigida principalmente al
personal médico y otros profesionales de la salud. Si usted tiene
alguna pregunta relacionada al tema, puede preguntarle a su médico,
comunicarse con el Servicio de Información del Cáncer al
1-800-4-CANCER (1-800-422-6237)
El carcinoma de células de transición de la pelvis renal, representa sólo el 7%
de todos los tumores renales, y el cáncer de células de transición del uréter,
representa sólo uno de cada 25 tumores del tracto superior. Estos carcinomas son
curables en más del 90% de los pacientes si son superficiales y se limitan a la
pelvis renal o uréter. Los pacientes con tumores profundamente invasores que se
limitan a la pelvis renal o uréter tienen una probabilidad de curación del 10% a
15%. Los pacientes con tumores con penetración a través de la pared urotelial o
metástasis distantes generalmente no son curables con las formas de tratamiento
disponibles en la actualidad. El factor pronóstico de mayor importancia al
momento de diagnosticar el cáncer de células de transición del tracto superior es
la profundidad de infiltración en, o a través de la pared urotelial. Sin
embargo, aun cuando la ureteroscopia y la pieloscopia se ejecuten con éxito, es
difícil hacer una evaluación precisa de la profundidad invasora. En
consecuencia, se recomienda efectuar una escisión total del uréter con un
manguito de la vejiga, pelvis renal y riñón con el propósito de proporcionar la
mejor posibilidad curativa.
La mayoría de tumores superficiales tienden a ser bien diferenciados, y los
tumores que son infiltrantes tienden a ser precariamente diferenciados. La
incidencia de los cánceres contralaterales del tracto superior sincrónicos o
metacrónicos oscila entre 2% a 4%; la incidencia de cáncer de la vejiga después
de la presencia de cáncer de células de transición en el tracto superior oscila
entre 30% y 50%.[1] Cuando la complicación del tracto superior es difusa
(complicando tanto la pelvis renal como el uréter), la probabilidad del
desarrollo posterior de cáncer de la vejiga aumenta a 75%. La ploidía de ADN no
ha contribuido información pronóstica importante además de la información ya
proporcionada por la etapa y el grado.[2]
Bibliografía:
-
Krogh J, Kvist E, Rye B: Transitional cell carcinoma of the upper urinary
tract: prognostic variables and post-operative recurrences. British
Journal of Urology 67(1): 32-36, 1991.
-
Corrado F, Ferri C, Mannini D, et al.: Transitional cell carcinoma of the
upper urinary tract: evaluation of prognostic factors by histopathology
and flow cytometric analysis. Journal of Urology 145(6): 1159-1163,
1991.
La mayoría de los tumores uroepiteliales del tracto superior presentan una
histología de células de transición. Los carcinomas escamocelulares del tracto
urinario constituyen menos del 15% de los tumores de la pelvis renal y un
porcentaje menor de los tumores ureterales y a menudo se asocian con enfermedades
crónicas de cálculos e infección.
En general, se ha encontrado que el grado del cáncer de células de transición del
tracto superior está correlacionado con la etapa. Los tumores superficiales son
por lo general de grado I ó II, mientras que la mayoría de los tumores
infiltrantes son de grado III y IV. El pronóstico es peor para pacientes con
tumores de grado alto (grados III y IV) que para aquellos con tumores de grado
bajo (grados I y II).
Aunque el sistema de etapas es comparable en varios aspectos con los sistemas de
clasificación descritos para el cáncer de la vejiga, ciertos aspectos
estructurales únicos de la pelvis renal y el uréter han ocasionado varias
diferencias en el esquema de clasificación de tumores que complican los tractos
superiores. La clasificación clínica se basa en una combinación de
procedimientos radiográficos (p.ej., pielograma intravenoso y tomografía axial
computarizada) y, más recientemente, ureteroscopia y biopsia.
El advenimiento de técnicas ureteroscópicas rígidas y flexibles ha permitido el
acceso endoscópico al uréter y a la pelvis renal. Esto permite definir con mayor
exactitud preoperatoria la etapa y el grado de una neoplasia del tracto superior.
Además, la fulguración y el acceso endourológico permite la resección o
coagulación con rayos láser de lesiones de los uréteres altamente seleccionadas
en etapas bajas y de grados bajos.[1] Sin embargo, este enfoque aún se encuentra
bajo ensayo clínico ya que existe la posibilidad de efectuar una evaluación
incorrecta de la etapa y el grado de la enfermedad; además, no se han definido
aún la idoneidad o los riesgos de dicho tratamiento.[2-5]
Debido a la inaccesibilidad anatómica del uréter y la pelvis, para lograr una
clasificación correcta se requiere efectuar un análisis patológico del espécimen
quirúrgicamente extirpado.
El Comité Estadounidense Conjunto sobre el Cáncer (AJCC, por sus siglas en
inglés) ha designado las etapas mediante clasificación TNM para definir el
carcinoma de la pelvis renal y el uréter: [6]
Tumor primario (T)
-
TX: No puede evaluarse el tumor primario
T0: No hay evidencia de tumor primario
Ta: Carcinoma papilar no invasor
Tis: Carcinoma in situ
T1: Tumor invade tejido conectivo subepitelial
T2: Tumor invade túnica muscular
T3:
-
(Para pelvis renal solamente)Tumor invade más allá de la túnica muscular
en el tejido adiposo peripélvico o parénquima renal
T3:
-
(Para uréter solamente)Tumor invade más allá de la túnica muscular en el
tejido adiposo periuretérico.
T4: Tumor invade órganos adyacentes o a través del riñón al tejido adiposo
perinéfrico
Ganglios linfáticos regionales (N)*
-
NX: No pueden evaluarse los ganglios linfáticos regionales
N0: No hay metástasis a los ganglios linfáticos regionales
N1: Metástasis a un solo ganglio linfático, 2 cm o menos en dimensión mayor
N2: Metástasis a un solo ganglio linfático, más de 2 cm pero no más de 5 cm
en dimensión mayor, o a ganglios linfáticos múltiples, ninguno más de 5
cm en dimensión mayor
N3: Metástasis a un ganglio linfático de más de 5 cm en dimensión mayor
-
*Nota: La lateralidad, no afecta la clasificación N
Metástasis distante (M)
-
MX: No puede evaluarse la metástasis distante
M0: No hay metástasis distante
M1: Metástasis distante
-
Ta, N0, M0
-
Tis, N0, M0
-
T1, N0, M0
-
T2, N0, M0
-
T3, N0, M0
-
T4, N0, M0
Cualquier T, N1, M0
Cualquier T, N2, M0
Cualquier T, N3, M0
Cualquier T, Cualquier N, M1
Los pacientes también pueden ser designados según tengan enfermedad localizada,
regional o metastásica:
Los pacientes con enfermedad localizada pueden ser clasificados en 3 grupos:
Grupo 1: Tumor de grado bajo limitado al urotelio sin invasión de la lámina
propia ("Papiloma" cáncer de células de transición en etapa I).
Grupo 2: Carcinomas de grado I-III sin invasión subepitelial demostrable o
invasión microscópica focal o carcinomas papilares con carcinoma in situ y/o
carcinoma in situ en otro sitio del urotelio.
Grupo 3: Tumores de grado alto que se han infiltrado a la pared pélvica renal o
parénquima renal o ambas, pero que aún están limitados al riñón. La infiltración
al músculo en el tracto superior no podrá ser asociada con un potencial de
diseminación distante tan alto como parece ser el caso con el cáncer de la
vejiga.
Grupo 4: Extensión de tumores más allá de la pelvis renal o parénquima renal e
invasión de tejido adiposo peripélvico y perirrenal, ganglios linfáticos, vasos
hiliares y tejidos adyacentes.
Propagación del tumor a tejidos distantes.
Cada una de estas clasificaciones se ha subclasificado en categorías de
unicentricidad o policentricidad, la segunda categoría indica una diátesis
tumoral más penetrante y un curso menos favorable.
Aunque las clasificaciones enumeradas anteriormente tienen importancia
pronóstica, éstas sólo pueden ser determinadas al momento de efectuar una
nefroureterectomía (el tratamiento predilecto para los pacientes con esta
enfermedad). Debido a la alta incidencia de recidiva tumoral dentro del uréter
intramural entre los pacientes que han tenido una escisión incompleta de esta
área, la nefroureterectomía deberá incluir la totalidad del uréter y un margen de
mucosa del orificio periureteral ("manguito de la vejiga").
Se ha establecido un sistema de clasificación de TNM el cual ha demostrado
predicciones correctas de supervivencia. El sistema de clasificación de TNM
puede ser un mejor método para el establecimiento del pronóstico que el sistema
por grado tumoral, a pesar de que ambos son sumamente eficaces en la predicción
de la supervivencia. En un informe, se observa que la supervivencia mediana
entre los pacientes con tumores limitados al tejido conectivo subepitelial fue de
91.1 meses comparado con 12.9 meses entre los pacientes con tumores invasores de
la túnica muscular y más allá de esta área. El análisis de citometría de flujo
identifica los tumores en etapa baja y de grado bajo que presentan un riesgo de
recidiva alto por virtud de los histogramas aneuploides.[7,8]
Bibliografía:
-
Grossman HB, Schwartz SL, Konnak JW: Ureteroscopic treatment of
urothelial carcinoma of the ureter and renal pelvis. Journal of Urology
148(2): 275-277, 1992.
-
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Clinics of North America 3(1): 79-86, 1976.
-
Cummings KB, Correa RJ, Gibbons RP, et al.: Renal pelvic tumors. Journal
of Urology 113(2): 158-162, 1975.
-
Nocks BN, Heney NM, Daly JJ, et al.: Transitional cell carcinoma of renal
pelvis. Urology 19(5): 472-477, 1982.
-
Heney NM, Nocks BN, Daly JJ, et al.: Prognostic factors in carcinoma of
the ureter. Journal of Urology 125(5): 632-636, 1981.
-
Renal pelvis and ureter. In: American Joint Committee on Cancer: AJCC
Cancer Staging Manual. Philadelphia, Pa: Lippincott-Raven Publishers,
5th ed., 1997, pp 235-239.
-
Huben RP, Mounzer AM, Murphy GP: Tumor grade and stage as prognostic
variables in upper tract urothelial tumors. Cancer 62(9): 2016-2020,
1988.
-
Blute ML, Tsushima K, Farrow GM, et al.: Transitional cell carcinoma of
the renal pelvis: nuclear deoxyribonucleic acid ploidy studied by flow
cytometry. Journal of Urology 140(5): 944-949, 1988.
La rareza de la neoplasia pélvica renal bilateral sincrónica, la baja incidencia
de desarrollo asincrónico de tumores contralaterales del tracto superior y el
mayor riesgo de recidiva de tumores en el uréter ipsilateral distal al tumor
pélvico original, justifican realizar una nefroureterectomía total con manguito
de la vejiga en un procedimiento parecido al que se observa en la mayoría de los
pacientes con cánceres de células de transición de la pelvis renal y del uréter.
Si existe la duda de efectuar algo menos que una escisión total, se deberá
considerar el riesgo potencial de recidiva tumoral en cualquier parte de la
unidad del tracto superior. En el caso de tumores que no sean pélvico renales
unifocales, de bajo grado y en etapa baja, la posibilidad de complicación
extensiva de los sitios tanto contiguos como no contiguos se supone haría
innecesaria la alternativa de realizar una excisión por segmentos, la cual lleva
consigo un potencial de riesgo serio. Sin embargo, entre una de las
posibilidades quirúrgicas se encuentra la escisión por segmentos de una lesión
específica. Si el grado de un tumor puede ser determinado mediante evaluación
intraoperatoria, y el diagnóstico histológico de la sección congelada confirma un
tumor unifocal de grado bajo y de tamaño limitado, entonces es posible efectuar
una escisión por segmentos. No obstante, este enfoque deberá ser reservado para
pacientes cuidadosamente seleccionados. Entre estos pacientes se incluye a
aquéllos que tienen un riñón solitario o aquéllos que presentan una disminución
en la función renal y que requieren preservación máxima del tejido renal. La
probabilidad de recidiva tumoral en este entorno y de propagación de la
enfermedad fuera de la pelvis renal una vez que la pelvis ha sido violada,
constituye un riesgo serio el cual deberá ser evaluado con mucho cuidado antes de
ser ofrecido al paciente como alternativa terapéutica.
El cáncer de células de transición ureteral puede fácilmente ofrecer la
posibilidad de escisión por segmentos si puede documentarse la ausencia de
enfermedad proximal. En este entorno, la atención está centrada en la facilidad
de la reconstrucción del uréter y la restauración de la continuidad
ureterovesical. Esto se hace muy factible cuando el cáncer se encuentra en el
uréter distal. Si es posible efectuar una ureterectomía parcial y se ha
descartado la enfermedad proximal, podrá realizarse entonces una escisión por
segmentos y una reimplantación ureteral.
No se ha observado que la disección sistemática de los ganglios linfáticos
regionales junto con la nefroureterectomía o la escisión por segmentos, mejore la
eficacia quirúrgica si los tumores son de grado alto o etapa alta, ya que en
estos casos los resultados generales son bastante precarios. De la misma forma,
es poco común observar complicación de los ganglios linfáticos en la enfermedad
en etapa baja, y por lo tanto no es muy probable que se pueda extraer una
cantidad tumoral adicional en una linfadenectomía. En consecuencia, la disección
de ganglios linfáticos al momento de efectuar una nefrectomía podrá ofrecer
información pronostica, pero ofrecerá pocos beneficios terapéuticos, o ninguno.
Cuando el PDQ designa a un tratamiento como "estándar" o "en evaluación clínica",
esto no debe tomarse como base para determinar si se otorgan reembolsos.
Opciones de tratamiento estándar:
1. Nefroureterectomía con manguito de la vejiga.
2. Resección por segmentos del uréter, sólo si el tumor es superficial y está
localizado en 1/3 distal del uréter.
Opciones de tratamiento bajo evaluación clínica:
El desarrollo de instrumentos nuevos para el tratamiento endourológico de cáncer
de células de transición del tracto superior ha proporcionado nuevas alternativas
para el manejo regional de estos cánceres. La introducción de instrumentos de
electrofulguración y resección o de sondas de láser ya sea transureteralmente o
percutáneamente puede contribuir a la destrucción de un cáncer primario. También
se ha empleado la introducción de agentes citotóxicos. Aunque podrá hacerse una
biopsia para fines clasificatorios, la exactitud de este procedimiento aún está
por determinarse. La eficacia del tratamiento con estos procedimientos no ha
sido establecida.
1. Electrorresección y fulguración o fulguración con rayos láser - si el tumor
es superficial.
2. Cualquier procedimiento que preserve parénquima (resección por segmentos;
resección ureteroscópica o percutánea /fulguración/destrucción con rayos láser)
si la unidad renal es solitaria o la función renal está disminuida.
3. Inmunoterapia/terapia citotóxica intrapélvica o intraureteral. El éxito
notable que se ha obtenido con terapia intravesical citotóxica (tiotepa,
mitomicina, doxorrubicina) o con terapia inmunológica/inflamatoria (BCG,
interferón) para cánceres superficiales de células de transición en la vejiga,
han llevado al uso ocasional de estos agentes en el tratamiento de cánceres del
tracto superior. El seguimiento a largo plazo de los resultados de dichos
tratamientos no ha sido por lo general reportado. La eficacia de este enfoque no
puede evaluarse, en gran parte porque la experiencia se ha limitado a aquellos
pacientes cuyo estado clínico complicado (riñón solitario, insuficiencia renal,
riesgos médicos de cirugía) puede haber influenciado el resultado clínico. El
uso de este enfoque estará limitado por el grado de la enfermedad en la pelvis
renal, el acceso que estos agentes puedan tener al área de la enfermedad, la
sensibilidad del cáncer que esté siendo tratado y la idoneidad y exactitud de la
clasificación tumoral inicial y el monitoreo continuo.
4. Vaporización/coagulación con rayos láser. El acceso transureteral y
percutáneo al tracto superior ha permitido el uso de terapia con rayos láser para
el control de cánceres superficiales de células de transición del tracto
superior. Este enfoque depende de la clasificación correcta y la visualización
adecuada de las lesiones que necesitan ser coaguladas. Los resultados de este
enfoque están en la actualidad en una etapa muy preliminar para poder rendir una
evaluación adecuada. Sin embargo, la eficacia terapéutica dependerá de la
exactitud de la clasificación en el tratamiento inicial y la disponibilidad de
monitoreo de dichos pacientes en caso de recidiva y posible progresión.
Bibliografía:
-
Messing EM, Catalona W: Urothelial tumors of the urinary tract. In:
Walsh PC, Retik AB, Vaughan ED, et al., eds.: Campbell's Urology. 7th
ed., Philadelphia: W.B. Saunders, 1998, pp 2327-2410.
-
Cummings KB: Nephroureterectomy: rationale in the management of
transitional cell carcinoma of the upper urinary tract. Urologic
Clinics of North America 7(3): 569-578, 1980.
-
McCarron JP, Mills C, Vaughan ED: Tumors of the renal pelvis and ureter:
current concepts and management. Seminars in Urology 1(1): 75-81, 1983.
-
Mills C, Vaughan ED: Carcinoma of the ureter: natural history,
management, and 5-year survival. Journal of Urology 129(2); 275-277,
1983.
-
Zincke H, Neves RJ: Feasibility of conservative surgery for transitional
cell cancer of the upper urinary tract. Urologic Clinics of North
America 11(4): 717-724, 1984.
El tratamiento para la enfermedad regional extensa hasta ahora no ha tenido un
éxito bien documentado ni por radiación ni por quimioterapia sistémica. Los
pacientes con enfermedad regional extensa deberán ser considerados candidatos
para el ingreso a pruebas clínicas.
El pronóstico de cualquier paciente con cáncer metastásico o con cáncer de
células transicionales recurrentes es precario. El manejo propio de recurrencia
depende de los sitios de recurrencia, extensión de terapia previa y
consideraciones individuales del paciente. Regímenes de quimioterapia que han
mostrado ser eficaces para el cáncer metastásico de la vejiga han sido
generalmente aplicados a canceres de células transicionales que vienen de otros
sitios. Pacientes con metástasis distantes tienen un pronostico precario, y se
les puede ofrecer tratamiento en pruebas clínicas.
En pacientes con carcinoma metastásico o carcinoma de células transicionales
recurrentes de la vejiga, una combinación quimioterapéutica ha producido un
porcentaje alto de respuesta y ocasionalmente una respuesta completa.[1,2]
Resultados de una prueba clínica aleatoria que compara M-VAC (metotrexato,
vinblastina, doxorrubicina y cisplatino) con cisplatino de un solo agente en
cáncer avanzado de la vejiga, muestran una ventaja significativa con M-VAC tanto
en la tasa de respuesta como en la supervivencia mediana. El porcentaje de
respuesta general con M-VAC en esta prueba de grupo cooperativo fue 39%.[3]
Otros agentes quimioterapéuticos que han mostrado actividad en canceres
metastásicos de células transicionales incluyen los siguientes: paclitaxel,
ifosfamide, nitrato de gallium y gemcitabine.[4-7] Ifosfamide y nitrato de
gallium han mostrado una actividad limitada en pacientes previamente tratados con
cistaplino. Si necesita información sobre ensayos clínicos en curso del NCI,
éstas están disponibles en (Http: //cancer.gov/clinical_trials/).
Bibliografía:
-
Sternberg CN, Yagoda A, Scher HI, et al.: Methotrexate, vinblastine,
doxorubicin, and cisplatin for advanced transitional cell carcinoma of
the urothelium. Cancer 64(12): 2448-2458, 1989.
-
Harker WG, Meyers FJ, Freiha FS, et al.: Cisplatin, methotrexate, and
vinblastine (CMV): an effective chemotherapy regimen for metastatic
transitional cell carcinoma of the urinary tract, a Northern California
Oncology Group study. Journal of Clinical Oncology 3(11): 1463-1470,
1985.
-
Loehrer PJ, Einhorn LH, Elson PJ, et al.: A randomized comparison of
cisplatin alone or in combination with methotrexate, vinblastine, and
doxorubicin in patients with metastatic urothelial carcinoma: a
cooperative group study. Journal of Clinical Oncology 10(7): 1066-1073,
1992.
-
Roth BJ: Preliminary experience with paclitaxel in advanced bladder
cancer. Seminars in Oncology 22(3, Suppl 6): 1-5, 1995.
-
Witte RS, Elson P, Bono B, et al.: Eastern Cooperative Oncology Group
phase II trial of ifosfamide in the treatment of previously treated
advanced urothelial carcinoma. Journal of Clinical Oncology 15(2):
589-593, 1997.
-
Einhorn LH, Roth BJ, Ansari R, et al.: Phase II trial of vinblastine,
ifosfamide, and gallium combination chemotherapy in metastatic
urothelial carcinoma. Journal of Clinical Oncology 12(11): 2271-2276,
1994.
-
Pollera CF, Ceribelli A, Crecco M, et al.: Weekly gemcitabine in advanced
bladder cancer: a preliminary report from a phase I study. Annals of
Oncology 5(2): 182-184, 1994.
El pronóstico de cualquier paciente con cáncer metastásico o con cáncer de
células transicionales recurrentes es precario. El manejo propio de recurrencia
depende de los sitios de recurrencia, extensión de terapia previa y
consideraciones individuales del paciente. Regímenes de quimioterapia que han
mostrado ser eficaces para el cáncer metastásico de la vejiga han sido
generalmente aplicados a canceres de células transicionales que vienen de otros
sitios. Pacientes con metástasis distantes tienen un pronostico precario, y se
les puede ofrecer tratamiento en pruebas clínicas.
En pacientes con carcinoma metastásico o carcinoma de células transicionales
recurrentes de la vejiga, una combinación quimioterapéutica ha producido un
porcentaje alto de respuesta y ocasionalmente una respuesta completa.[1,2]
Resultados de una prueba clínica aleatoria que compara M-VAC (metotrexato,
vinblastina, doxorrubicina y cisplatino) con cisplatino de un solo agente en
cáncer avanzado de la vejiga, muestran una ventaja significativa con M-VAC tanto
en la tasa de respuesta como en la supervivencia mediana. El porcentaje de
respuesta general con M-VAC en esta prueba de grupo cooperativo fue 39%.[3] Otros
agentes quimioterapéuticos que han mostrado actividad en canceres metastásicos de
células transicionales incluyen los siguientes: paclitaxel, ifosfamide, nitrato
de gallium y gemcitabine.[4-7] Ifosfamide y nitrato de gallium han mostrado una
actividad limitada en pacientes previamente tratados con cistaplino. Si necesita
información sobre ensayos clínicos en curso del NCI, éstas están disponibles en
(Http: //cancer.gov/clinical_trials/).
Bibliografía:
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Sternberg CN, Yagoda A, Scher HI, et al.: Methotrexate, vinblastine,
doxorubicin, and cisplatin for advanced transitional cell carcinoma of
the urothelium. Cancer 64(12): 2448-2458, 1989.
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Harker WG, Meyers FJ, Freiha FS, et al.: Cisplatin, methotrexate, and
vinblastine (CMV): an effective chemotherapy regimen for metastatic
transitional cell carcinoma of the urinary tract, a Northern California
Oncology Group study. Journal of Clinical Oncology 3(11): 1463-1470,
1985.
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Loehrer PJ, Einhorn LH, Elson PJ, et al.: A randomized comparison of
cisplatin alone or in combination with methotrexate, vinblastine, and
doxorubicin in patients with metastatic urothelial carcinoma: a
cooperative group study. Journal of Clinical Oncology 10(7): 1066-1073,
1992.
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Roth BJ: Preliminary experience with paclitaxel in advanced bladder
cancer. Seminars in Oncology 22(3, Suppl 6): 1-5, 1995.
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Witte RS, Elson P, Bono B, et al.: Eastern Cooperative Oncology Group
phase II trial of ifosfamide in the treatment of previously treated
advanced urothelial carcinoma. Journal of Clinical Oncology 15(2):
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Einhorn LH, Roth BJ, Ansari R, et al.: Phase II trial of vinblastine,
ifosfamide, and gallium combination chemotherapy in metastatic
urothelial carcinoma. Journal of Clinical Oncology 12(11): 2271-2276,
1994.
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Pollera CF, Ceribelli A, Crecco M, et al.: Weekly gemcitabine in advanced
bladder cancer: a preliminary report from a phase I study. Annals of
Oncology 5(2): 182-184, 1994.
Date Last Modified: 08/2002
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información adicional que no esta disponible en CancerMail: directorio de
instituciones y médicos que dan tratamiento a pacientes con cáncer y un
listado de protocolos de estudios clinicos activos. Para mayor información
sobre el acceso al PDQ, consulte el Contenido de CancerMail y asi podra
obtener los codigos referentes a la disponibilidad del PDQ.
PDQ por pacientes
Dr. G. Quade
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