NCI medNews

"Cáncer de la orofaringe" is redistributed by University of Bonn, Medical Center

Cáncer de la orofaringe

208/01521

Get this document via a secure connection


Informacion General
Clasificacion Celular
Informacion De Las Etapas
Aspectos Generales De Las Opciones De Tratamiento
Cancer De La Orofaringe - Etapa I
Cancer De La Orofaringe - Etapa II
Cancer De La Orofaringe - Etapa III
Cancer De La Orofaringe - Etapa IV
Cancer De La Orofaringe - Recurrente


CancerMail del Instituto Nacional del Cáncer


Información del PDQ para profesionales de la salud


Importante: La presente información está dirigida principalmente al personal médico y otros profesionales de la salud. Si usted tiene alguna pregunta relacionada al tema, puede preguntarle a su médico, comunicarse con el Servicio de Información del Cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237)

INFORMACION GENERAL

Los pacientes que padecen de carcinoma de cabeza y cuello requieren de un examen cuidadoso y del enfoque de un equipo multidisciplinario para determinar el manejo óptimo. El equipo multidisciplinario incluye al cirujano especializado en la cabeza y el cuello, al radiooncólogo, al oncólogo médico, dentista y servicios sociales.

Se indica efectuar una endoscopia cuidadosa bajo anestesia general con trazos detallados de ubicación de la lesión empleando descripción escrita y diagramas específicos. Es obligatoria la confirmación por biopsia e histopatología de la lesión como cancerosa. Durante la evaluación de la cavidad oral y de la faringe se lleva a cabo la esofagoscopia junto con laringoscopia. Esto se hace porque hay aproximadamente un 10% a 15% de incidencia de tumores primarios sincrónicos (ocurren al mismo tiempo) en la cabeza y en el cuello que el tumor primario que se presenta. El esófago es el sitio más frecuente en donde se descubren segundos tumores primarios subclínicos. La broncoscopia no es tan productiva como los rayos X del tórax en la definición de un segundo tumor primario y, por lo tanto, no es obligatoria. Las lesiones se tatúan en la cavidad oral empleando tinta china. Esto facilitará más tarde los procedimientos quirúrgicos, en particular cuando ocurre la citorreducción como resultado de radioterapia o quimioterapia adyuvante. No se ha encontrado que la gammagrafía hepato/esplénica ni la gammagrafía ósea sean de valor diagnóstico significativo en la evaluación de pacientes con cáncer de cabeza y cuello. Las gammagrafías de imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés), a menudo son más útiles que la tomografía computarizada (TAC) para delinear el grado del tumor primario y metástasis a los ganglios linfáticos. Otra evaluación de diagnóstico además de la panendoscopia incluye tomografía computarizada, angiografía, cinefaringoesofagograma y otras modalidades que pueden utilizarse como sea indicado.[1,2]

Como regla general para el pronóstico, al proceder uno anatómicamente de los labios hacia atrás, hacia la hipofaringe, el pronóstico decrece. Sin embargo, es más importante la relación de las tasas de curación al tamaño de la carga inicial del tumor. El grosor del tumor se correlaciona con metástasis a los ganglios linfáticos; un grosor creciente del tumor está asociado con una disminución en la supervivencia.[3] Los cánceres avanzados presentan un pronóstico muy precario con tasas de curación tan bajas como del 10% a 15% a pesar de la modalidad o combinación de modalidades usadas.

La mayoría de los fracasos de tratamiento ocurren dentro de los primeros dos años después de la terapia definitiva. Por este motivo, el seguimiento de los pacientes durante este período debe ser frecuente y cuidadoso. Veinte a 30% de los pacientes con cáncer de cabeza y cuello desarrollan segundos cánceres primarios en el tracto aerodigestivo superior. Un estudio ha revelado que el tratamiento diario de estos pacientes con dosis moderadas de isotretinoína (ácido 13-cisretinoico) durante un año puede reducir significativamente la incidencia de segundos tumores.[4] No se demostró que haya ventaja en la supervivencia.[5,6]

Existe escasez de estudios prospectivos bien diseñados y controlados que comparen modalidades de tratamiento en pacientes con cáncer de cabeza y cuello. Por lo tanto, es difícil establecer de manera inequívoca la terapia ideal para una etapa o sitio específico de cáncer que se origina en la cabeza y el cuello. En general, puede decirse que los cánceres en etapa I y etapa II responden de igual forma a radiación o cirugía y el tratamiento de elección se basará en las habilidades del médico, en las necesidades del paciente y, aún más importante, el tratamiento que cause la menor incapacidad funcional. Para tumores en etapa I y II en la base de la lengua, cirugía más radioterapia o radioterapia externa más implantación pueden dar mejor control que la radioterapia externa sola.[7] Los cánceres en etapa III y los cánceres operables en etapa IV se tratan más comúnmente con una combinación de radioterapia y cirugía.

Con mayor frecuencia la radioterapia se utiliza en forma postoperatoria. Los pacientes con cáncer avanzado que son inoperables frecuentemente logran paliación con radioterapia. Los pacientes en etapa III y los que están en etapa IV con cáncer avanzado resecable deberán ser considerados para pruebas clínicas con quimioterapia. Los pacientes con cánceres avanzados no resecables en etapa IV también deberán ser considerados para pruebas clínicas en progreso que comprenden quimioterapia con radiación o radiosensibilizadores con radiación.[7]

Los tumores de la cabeza y el cuello han sido claramente relacionados con el consumo de tabaco, ingestión fuerte de alcohol y al uso de tabaco de mascar. Higiene oral deficiente, irritación mecánica y el síndrome de Plummer-Vinson han sido implicados en la etiología de cáncer de la cabeza y cuello. Un estudio de casos-control ha encontrado que el uso de enjuagues bucales con contenido alto de alcohol está asociado con un aumento del 40%-60% en malignidades orofaríngeas después de corregir los factores etiológicos conocidos.[8] Este tópico ha sido ya revisado.[9]

Bibliografía:

  1. McGuirt WF: Panendoscopy as a screening examination for simultaneous primary tumors in head and neck cancer: a prospective sequential study and review of the literature. Laryngoscope 92(5): 569-576, 1982.
  2. National Institutes of Health: National Institutes of Health Consensus Development Conference: magnetic resonance imaging. JAMA: Journal of the American Medical Association 259(14): 2132-2138, 1988.
  3. Baredes S, Leeman DJ, Chen TS, et al.: Significance of tumor thickness in soft palate carcinoma. Laryngoscope 103(4, Part 1): 389-393, 1993.
  4. Hong WK, Lippman SM, Itri LM, et al.: Prevention of second primary tumors with isotretinoin in squamous-cell carcinoma of the head and neck. New England Journal of Medicine 323(12): 795-801, 1990.
  5. Fitzpatrick PJ, Tepperman BS, Deboer G: Multiple primary squamous cell carcinomas in the upper digestive tract. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 10(12): 2273-2279, 1984.
  6. Black RJ, Gluckman JL, Shumrick DA: Multiple primary tumors of the upper aerodigestive tract. Clinical Otolaryngology and Allied Sciences 8(4): 277-281, 1983.
  7. Housset M, Baillet F, Dessard-Diana B, et al.: A retrospective study of three treatment techniques for T1-T2 base of tongue lesions: surgery plus postoperative radiation, external radiation plus interstitial implantation and external radiation alone. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 13(4): 511-516, 1987.
  8. Winn DM, Blot WJ, McLaughlin JK, et al.: Mouthwash use and oral conditions in the risk of oral and pharyngeal cancer. Cancer Research 51(11): 3044-3047, 1991.
  9. Spitz MR: Epidemiology and risk factors for head and neck cancer. Seminars in Oncology 21(3): 281-288, 1994.

CLASIFICACION CELULAR

La mayoría de los cánceres de cabeza y cuello son de la variedad de células escamosas y pueden estar precedidos por diversas lesiones precancerosas. Tumores menores de la glándula salival no son raros en estos sitios. Los especímenes extraídos de las lesiones pueden mostrar que los carcinomas no son invasores; en ese caso se aplica el término de "carcinoma in situ". Un carcinoma invasor será ya sea bien diferenciado, mal diferenciado o indiferenciado. Se recomienda la gradación tumoral usando la clasificación de Broder (Grado del tumor G):

G1: bien diferenciado
G2: moderadamente bien diferenciado
G3: mal diferenciado
G4: muy mal diferenciado

Aunque el grado del tumor no entra en la etapa tumoral, deberá registrarse. Sin embargo, la invasión vascular es un factor de pronóstico pobre.[1]

No hay correlación estadísticamente significativa entre el grado de diferenciación y el comportamiento biológico del cáncer.

Otros tumores que se originan de epitelio glandular, del aparato odontogénico, de tejido linfoide, de tejido blando y de origen óseo y de cartílago requieren una consideración especial y no deberán ser incluidos. Se recomienda hacer uso de la nomenclatura de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como referencia.

El término "leucoplaquia" deberá emplearse sólo como un término clínicamente descriptivo que significa que el observador ve un parche blanco que no desaparece al frotar, cuyo significado dependerá de los resultados histológicos. Puede ir desde una hiperqueratosis hasta un carcinoma real invasor temprano o puede representar solo una infección causada por hongos, liquen plano u otra enfermedad oral benigna.

Bibliografía:

  1. Close LG, Brown PM, Vuitch MF, et al: Microvascular invasion and survival in cancer of the oral cavity and oropharynx. Archives of Otolaryngology, Head and Neck Surgery 115(11): 1304-1309, 1989.

INFORMACION DE LAS ETAPAS

Los sistemas de clasificación son todos de clasificación clínica, basada en la mejor estimación posible del grado de la enfermedad antes del tratamiento. La evaluación del tumor primario se basa en la inspección y palpación, cuando sea posible, y tanto por el examen de espejos indirectos como por endoscopia directa. El tumor debe confirmarse histológicamente y puede incluirse cualquier otro dato patológico que se obtenga con la biopsia. Las áreas correspondientes de drenaje ganglionar se examinan mediante palpación cuidadosa. Si un paciente presenta recidiva, debe hacerse una reclasificación completa para seleccionar la terapia adicional apropiada. La información de los estudios de diagnóstico por imágenes pueden usarse en la clasificación. Las imágenes por resonancia magnética ofrecen una ventaja sobre la tomografía computarizada en la detección y localización de tumores de cabeza y cuello, y para distinguir los ganglios linfáticos de los vasos sanguíneos.[1]

El Comité Americano Conjunto sobre el Cáncer (AJCC, por sus siglas en inglés) ha designado las etapas mediante la clasificación TNM.[2]

Definiciones TNM

Tumor primario (T)
TX: No puede evaluarse tumor primario
T0: No hay evidencia de tumor primario
Tis: Carcinoma in situ
T1: Tumor de 2 cm o menos en dimensión mayor
T2: Tumor de más de 2 cm pero no más de 4 cm en dimensión mayor
T3: Tumor de más de 4 cm en dimensión mayor
T4: Tumor invade estructuras adyacentes (p. ej., músculo(s)pterigoide, mandíbula, paladar duro, músculo profundo [extrínseco] de la lengua, laringe)

Ganglios linfáticos regionales (N)
NX: No pueden evaluarse los ganglios linfáticos regionales
N0: No hay metástasis a ganglios linfáticos regionales
N1: Metástasis en un solo ganglio linfático ipsilateral, de 3 cm o menos en su dimensión mayor
N2: Metástasis en un solo ganglio linfático ipsilateral, más de 3 cm pero no más de 6 cm en su dimensión mayor, o en ganglios linfáticos ipsilaterales múltiples, ninguno más de 6 cm en su dimensión mayor, o en ganglios linfáticos bilaterales o contralaterales, ninguno más de 6 cm en su dimensión mayor
N2a: Metástasis en un solo ganglio linfático ipsilateral más de 3 cm pero no más de 6 cm en su dimensión mayor
N2b: Metástasis en ganglios linfáticos ipsilaterales múltiples, ninguno más de 6 cm en su dimensión mayor
N2c: Metástasis en ganglios linfáticos bilaterales o contralaterales, ninguno más de 6 cm en su dimensión mayor
N3: Metástasis en un ganglio linfático más de 6 cm en su dimensión mayor

En una evaluación clínica, deberá medirse el tamaño real de la masa ganglionar, y se deberán tomar en consideración los tejidos blandos que se interponen. La mayoría de las masas con más de 3 centimetros en diámetro no son ganglios solos sino ganglios confluentes o tumores en tejido blando del cuello. Hay tres etapas de ganglios clínicamente positivos: N1, N2 y N3. El uso de los subgrupos a, b y c no se requiere pero se recomienda. Los ganglios de la línea media se consideran ganglios homolaterales.

Metástasis distante (M)

MX: Metástasis distante, no puede ser evaluada
M0: No hay metástasis distante
M1: Hay metástasis distante

Grupo de etapas de la AJCC

Etapa 0

Tis, N0, M0

Etapa I

T1, N0, M0

Etapa II

T2, N0, M0

Etapa III

T3, N0, M0
T1, N1, M0
T2, N1, M0
T3, N1, M0

Etapa IVA

T4, N0, M0
T4, N1, M0
Cualquier T, N2, M0

Etapa IVB

Cualquier T, N3, M0

Etapa IVC

Cualquier T, cualquier N, M1

Bibliografía:

  1. National Institutes of Health: National Institutes of Health Consensus Development Conference: magnetic resonance imaging. JAMA: Journal of the American Medical Association 259(14): 2132-2138, 1988.
  2. Pharynx (including base of tongue, soft palate, and uvula). In: American Joint Committee on Cancer: AJCC Cancer Staging Manual. Philadelphia, Pa: Lippincott-Raven Publishers, 5th ed., 1997, pp 31-40.

ASPECTOS GENERALES DE LAS OPCIONES DE TRATAMIENTO

La orofaringe empieza en la parte anterior donde termina la cavidad oral. Se extiende desde el plano del paladar duro en la parte superior al plano del hueso hioides en la parte inferior. La pared lateral comprende principalmente las amígdalas y la fosa amigdalina, los pilares amigdalinos anteriores y posteriores y la pared faríngea lateral. En la parte posterior, está limitada por la mucosa de la pared faríngea que se extiende desde los límites superiores a los inferiores descritos más arriba. Las subdivisiones de la orofaringe comprenden la base de la lengua(que incluye los pliegues faringoepiglóticos y glosoepiglóticos y la valécula), el arco palatino (que incluye el paladar blando, la úvula y el pilar amigdalino anterior), la amígdala y fosa amigdalina, y la pared faríngea (que incluye el pilar amigdalino posterior, las paredes faríngeas laterales y posteriores).

Al intentar definir el enfoque terapéutico óptimo para la orofaringe se hace evidente que ningún régimen terapéutico ofrece una supervivencia superior definida sobre otros regímenes. La literatura está llena de informes que destacan diversas opciones terapéuticas pero no contiene informes que presentan estudios comparativos válidos de las opciones terapéuticas. La selección de la terapia definitiva dependerá de la revisión cuidadosa de cada caso individual, prestando atención a la clasificación del neoplasma, la condición física general del paciente, el estado emocional del paciente, la experiencia del equipo de tratamiento y las instalaciones disponibles para el tratamiento.

Una revisión de resultados clínicos publicados sobre radioterapia radical para el cáncer de la cabeza y el cuello sugiere una pérdida significativa de control local cuando la administración de radioterapia fue prolongada; por lo tanto, la prolongación de los programas estándar de tratamiento se deberá evitar cuando sea posible.[1,2] Los pacientes que fuman durante la radioterapia parecen tener tasa más bajas de respuesta y duraciones más cortas de supervivencia que los que no fuman;[3] por lo tanto, se deberá aconsejar a los pacientes que dejen de fumar al inicio de la radioterapia. El estado de desempeño posterior a la terapia de los pacientes con tumores primarios en la base de la lengua parece ser mejor después de radioterapia que después de cirugía, con control local y supervivencia similares, sugiriendo que la radioterapia puede ser superior.[4]

La evidencia acumulada ha demostrado una incidencia alta (>30%-40%) de hipotiroidismo en pacientes que han recibido irradiación de haz externo a toda la glándula tiroides o a la glándula pituitaria. La evaluación de la función de la tiroides en los pacientes debe ser considerada antes de la terapia y como parte del seguimiento postratamiento.[5,6]

Las designaciones en PDQ de que los tratamientos son "estándar" o que están "en evaluación clínica" no deberán usarse como base para determinar reembolsos.

Bibliografía:

  1. Fowler JF, Lindstrom MJ: Loss of local control with prolongation in radiotherapy. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 23(2): 457-467, 1992.
  2. Allal AS, de Pree C, Dulguerov P, et al.: Avoidance of treatment interruption: an unrecognized benefit of accelerated radiotherapy in oropharyngeal carcinomas? International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 45(1): 41-45, 1999.
  3. Browman GP, Wong G, Hodson I, et al.: Influence of cigarette smoking on the efficacy of radiation therapy in head and neck cancer. New England Journal of Medicine 328(3): 159-163, 1993.
  4. Harrison LB, Zelefsky MJ, Armstrong JG, et al.: Performance status after treatment for squamous cell cancer of the base of tongue - a comparison of primary radiation therapy versus primary surgery. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 30(4): 953-957, 1994.
  5. Turner SL, Tiver KW, Boyages SC: Thyroid dysfunction following radiotherapy for head and neck cancer. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 31(2): 279-283, 1995.
  6. Constine LS: What else don't we know about the late effects of radiation in patients treated for head and neck cancer? International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 31(2): 427-429, 1995.

CANCER DE LA OROFARINGE - ETAPA I

Cuando se utiliza radiación, es esencial la selección cuidadosa de la técnica de radiación por un oncólogo radiólogo experimentado en el manejo de cánceres de la cabeza y cuello. La elección del tratamiento estará dictada por los resultados funcionales, cosméticos y socioeconómicos previstos de las opciones de tratamiento así como también por la experiencia disponible del cirujano o radioterapeuta. El tratamiento es individualizado para cada paciente.

Opciones de tratamiento:

Estándar:

La cirugía o la radiación tienen el mismo éxito en el control de esta etapa de cáncer de la orofaringe.

1. La radiación puede ser la modalidad preferida cuando el déficit funcional será máximo, como en la base de la lengua o las amígdalas.[1]

2. La cirugía puede ser la modalidad preferida cuando el déficit funcional será mínimo, como en el pilar amigdalino.

En evaluación clínica:

Se deberán considerar las pruebas clínicas de radiación que evalúan esquemas de hiperfraccionamiento.

Bibliografía:

  1. Mendenhall WM, Amdur RJ, Stringer SP, et al.: Radiation therapy for squamous cell carcinoma of the tonsillar region: a preferred alternative to surgery? Journal of Clinical Oncology 18(11): 2219-2225. 2000.

CANCER DE LA OROFARINGE - ETAPA II

Cuando se utiliza radiación, es esencial la selección cuidadosa de la técnica de radiación por un oncólogo radiólogo experimentado en el manejo de cánceres de la cabeza y cuello. La elección del tratamiento estará dictada por los resultados funcionales, cosméticos y socioeconómicos previstos de las opciones de tratamiento así como también por la experiencia disponible del cirujano o radioterapeuta. El tratamiento es individualizado para cada paciente.

Opciones de tratamiento:

Estándar:

La cirugía o la radiación tienen el mismo éxito en el control de esta etapa de cáncer de la orofaringe. La radiación puede ser la modalidad preferida cuando el déficit funcional será máximo, como en la base de la lengua. [1]

Bibliografía:

  1. Mendenhall WM, Amdur RJ, Stringer SP, et al.: Radiation therapy for squamous cell carcinoma of the tonsillar region: a preferred alternative to surgery? Journal of Clinical Oncology 18(11): 2219-2225. 2000.

CANCER DE LA OROFARINGE - ETAPA III

El manejo de carcinomas de la orofaringe en etapa III es complejo y requiere la participación multidisciplinaria de opiniones para establecer el tratamiento óptimo. Nuevas técnicas quirúrgicas para la resección y reconstrucción que proporcionan acceso y al menos restauración parcial de la función que han sido desarrolladas en los últimos 7 a 10 años han extendido las opciones quirúrgicas. La radioterapia de haz externo aumentada con implantación intersticial y múltiples esquemas de tratamiento diario han dado nueva visión al uso de radiación para este grupo de tumores.[1] Todos estos pacientes pueden ser considerados candidatos para que ingresen en pruebas de quimioterapia neoadyuvante.

En general, el tratamiento preferido ha sido combinar cirugía con radioterapia postoperatoria cuando sea posible.[2] Este enfoque ha llegado a ser el estándar en este grupo específico siempre que se pueda aplicar. Una radioterapia agresiva sola, dará tasas de control equivalentes a la cirugía en los cánceres que se originan en las amígdalas.[3]

Deberá tenerse en cuenta que los procedimientos quirúrgicos específicos y sus modificaciones no se designan aquí específicamente, pues hay una amplia variedad de enfoques quirúrgicos para esta área, la opinión en cuanto a la función de las disecciones modificadas del cuello varía de un centro a otro, y existen múltiples técnicas reconstructivas que pueden dar los mismos resultados. Basta decir que este grupo de pacientes deberá estar bajo la responsabilidad de cirujanos capacitados en los múltiples procedimientos disponibles y que están implicados activa y frecuentemente en el cuidado de estos pacientes.

Opciones de tratamiento:

Estándar:

1. Una combinación de cirugía con radioterapia postoperatoria.[2]

2. Radioterapia para pacientes con cáncer de las amígdalas.[3] La terapia de radiación hiperfraccionada provee una mayor tasa de control que la terapia de radiación fraccionada estándar, para aquellos pacientes con cáncer de la lengua en etapa III.[4]

En evaluación clínica:
1. Quimioterapia neoadyuvante como se emplea en pruebas clínicas ha sido utilizada en la reducción de los tumores y de ese modo hacerlos más tratables en forma definitiva con cirugía o radiación. La quimioterapia se administra antes de las otras modalidades, de ahí la designación de neoadyuvante para distinguirla de la terapia adyuvante estándar, que se administra después o durante la terapia definitiva con radiación o después de cirugía. Se han empleado muchas combinaciones de fármacos en la quimioterapia neoadyuvante.[5-9]

2. La quimioterapia ha sido combinada con radioterapia en pacientes que tienen enfermedad avanzada localmente y que se consideran no resecables quirúrgicamente.[10-16] La mejor quimioterapia a emplear y la forma apropiada de integrar las dos modalidades están aún sin resolver.[17]

Se están explorando también en estudios aleatorios, enfoques similares en el paciente con tumor resecable, a quien la resección podría llevar a un grave déficit funcional.[18] Un estudio ha demostrado que la quimioterapia (Carboplatino más fluoracilo) con radioterapia provee un mejor control local y una mejoría actuarial en general y de supervivencia sin enfermedad a tres años que la radioterapia diaria sola.[19]

Un metanálisis de 63 estudios prospectivos aleatorios publicados entre 1965 y 1993 mostró una ventaja absoluta de supervivencia del 8% en el subconjunto de pacientes que recibieron quimioterapia y radioterapia concomitante.[20][Nivel de evidencia: 2A] Los pacientes que recibieron quimioterapia adyuvante o neoadyuvante no tuvieron ventaja en cuanto a la supervivencia. Sin embargo, el costo, la calidad de vida, y los datos sobre morbilidad no estuvieron disponibles; no hubo un régimen estándar; y se pensó que los estudios fueron muy heterogéneos para dar proporcionar recomendaciones definitivas. Los resultados de 18 estudios en curso podrían clarificar más el papel de la quimioterapia y radioterapia concomitante en el manejo del cáncer de la orofaringe.

3. Se deberán considerar pruebas clínicas de radiación que evalúan esquemas de hiperfraccionamiento o braquiterapia.[21]

Bibliografía:

  1. Puthawala AA, Syed AM, Eads DL, et al.: Limited external beam and interstitial 192 iridium irradiation in the treatment of carcinoma of the base of the tongue: a ten year experience. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 14(5): 839-848, 1988.
  2. Tupchong L, Phil D, Scott CB, et al.: Randomized study of preoperative versus postoperative radiation therapy in advanced head and neck carcinoma: long-term follow-up of RTOG study 73-03. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 20(1): 21-28, 1991.
  3. Mendenhall WM, Amdur RJ, Stringer SP, et al.: Radiation therapy for squamous cell carcinoma of the tonsillar region: a preferred alternative to surgery? Journal of Clinical Oncology 18(11): 2219-2225. 2000.
  4. Horiot JC, Le Fur R, N'Guyen T, et al.: Hyperfractionation versus conventional fractionation in oropharyngeal carcinoma: final analysis of a randomized trial of the EORTC cooperative group of radiotherapy. Radiotherapy and Oncology 25(4): 229-230, 1992.
  5. Al-Kourainy K, Kish J, Ensley J, et al.: Achievement of superior survival for histologically negative versus histologically positive clinically complete responders to cisplatin combination in patients with locally advanced head and neck cancer. Cancer 59(2): 233-238, 1987.
  6. Stupp R, Weichselbaum RR, Vokes EE: Combined modality therapy of head and neck cancer. Seminars in Oncology 21(3): 349-358, 1994.
  7. Ensley J, Crissman J, Kish J, et al.: The impact of conventional morphologic analysis on response rates and survival in patients with advanced head and neck cancers treated initially with cisplatin-containing combination chemotherapy. Cancer 57(4): 711-717, 1986.
  8. Pfister DG, Harrison LB, Strong EW, et al.: Organ-function preservation in advanced oropharynx cancer: results with induction chemotherapy and radiation. Journal of Clinical Oncology 13(3): 671-680, 1995.
  9. Dimery IW, Hong WK: Overview of combined modality therapies for head and neck cancer. Journal of the National Cancer Institute 85(2): 95-111, 1993.
  10. Al-Sarraf M, Pajak TF, Marcial VA, et al.: Concurrent radiotherapy and chemotherapy with cisplatin in inoperable squamous cell carcinoma of the head and neck: an RTOG study. Cancer 59(2): 259-265, 1987.
  11. Bachaud J, David J, Boussin G, et al.: Combined postoperative radiotherapy and weekly cisplatin infusion for locally advanced squamous cell carcinoma of the head and neck: preliminary report of a randomized trial. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 20(2): 243-246, 1991.
  12. Merlano M, Corvo R, Margarino G, et al.: Combined chemotherapy and radiation therapy in advanced inoperable squamous cell carcinoma of the head and neck: the final report of a randomized trial. Cancer 67(4): 915-921, 1991.
  13. Browman GP, Cripps C, Hodson DI, et al.: Placebo-controlled randomized trial of infusional fluorouracil during standard radiotherapy in locally advanced head and neck cancer. Journal of Clinical Oncology 12(12): 2648-2653, 1994.
  14. Merlano M, Benasso M, Corvo R, et al.: Five-year update of a randomized trial of alternating radiotherapy and chemotherapy compared with radiotherapy alone in treatment of unresectable squamous cell carcinoma of the head and neck. Journal of the National Cancer Institute 88(9): 583-589, 1996.
  15. Jeremic B, Shibamoto Y, Stanisavljevic B, et al.: Radiation therapy alone or with concurrent low-dose daily either cisplatin or carboplatin in locally advanced unresectable squamous cell carcinoma of the head and neck: a prospective randomized trial. Radiotherapy and Oncology 43(1): 29-37, 1997.
  16. Jeremic B, Shibamoto Y, Milicic B, et al.: Hyperfractionated radiation therapy with or without concurrent low-dose daily cisplatin in locally advanced squamous cell carcinoma of the head and neck: a prospective randomized trial. Journal of Clinical Oncology 18(7): 1458-1464, 2000.
  17. Taylor SG, Murthy AK, Vannetzel JM, et al.: Randomized comparison of neoadjuvant cisplatin and fluorouracil infusion followed by radiation versus concomitant treatment in advanced head and neck cancer. Journal of Clinical Oncology 12(2): 385-395, 1994.
  18. Adelstein DJ, Lavertu P, Saxton JP, et al.: Mature results of a phase III randomized trial comparing concurrent chemoradiotherapy with radiation therapy alone in patients with stage III and IV squamous cell carcinoma of the head and neck. Cancer 88(4): 876-883, 2000.
  19. Calais G, Alfonsi M, Bardet E, et al.: Randomized trial of radiation therapy versus concomitant chemotherapy and radiation therapy for advanced-stage oropharynx carcinoma. Journal of the National Cancer Institute 91(24): 2081-2086, 1999.
  20. Pignon JP, Bourhis J, et al., on behalf of the MACH-NC Collaborative Group: Chemotherapy added to locoregional treatment for head and neck squamous-cell carcinoma: three meta-analyses of updated individual data. Lancet 355(9208): 949-955, 2000.
  21. Cox JD, Pajak TF, Marcial VA, et al.: Dose-response for local control with hyperfractionated radiation therapy in advanced carcinomas of the upper aerodigestive tracts: preliminary report of Radiation Therapy Oncology Group protocol 83-13. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 18(3): 515-521, 1990.

CANCER DE LA OROFARINGE - ETAPA IV

Resecable

El manejo de carcinomas de la orofaringe en etapa IV es complejo y requiere la aportación multidisciplinaria para establecer el tratamiento óptimo. Nuevas técnicas quirúrgicas para la resección y reconstrucción que proporcionan acceso y al menos restauración parcial de la función que han sido desarrolladas en últimos 7 a 10 años han extendido las opciones quirúrgicas. La radioterapia de haz externo aumentada con implantación intersticial y múltiples esquemas de tratamiento diario han dado nueva visión al uso de radiación para este grupo de tumores.[1] Todos estos pacientes pueden ser considerados candidatos para que ingresen en pruebas de quimioterapia neoadyuvante.

En general, el tratamiento preferido ha sido combinar cirugía con radioterapia postoperatoria cuando sea posible.[2] Este enfoque ha llegado a ser el estándar en este grupo específico siempre que se pueda aplicar. Los pacientes con cáncer de las amígdalas en etapa IVA que se trataron con radioterapia agresiva solamente, tienen resultados similares a los pacientes tratados con terapia de combinación[3][Nivel de evidencia: 3iiiD]

Deberá tenerse en cuenta que los procedimientos quirúrgicos específicos y sus modificaciones no se designan aquí específicamente, pues hay una amplia variedad de enfoques quirúrgicos para esta área, la opinión en cuanto a la función de las disecciones modificadas del cuello varía de un centro a otro, y existen múltiples técnicas reconstructivas que pueden dar los mismos resultados. Este grupo de pacientes deberá estar bajo la responsabilidad de cirujanos capacitados en los múltiples procedimientos disponibles y que están implicados activa y frecuentemente en el cuidado de estos pacientes.

Opciones de tratamiento:

Estándar:

1. Una combinación de cirugía con radioterapia postoperatoria.[2]
2. Radioterapia sola para pacientes con cáncer de las amídalas en etapa IVA.[3]

En evaluación clínica:
1. La quimioterapia ha sido combinada con radioterapia en pacientes que tienen enfermedad avanzada localmente y que se consideran no resecables quirúrgicamente.[4-9] La mejor quimioterapia a emplear y la forma apropiada de integrar las dos modalidades están aún sin resolver.[10,11]

Se están explorando también en estudios aleatorios, enfoques similares en el paciente con tumor resecable, a quien la resección podría llevar a un grave déficit funcional.[12] Un estudio ha demostrado que la quimioterapia (Carboplatino más fluoracilo) con radioterapia provee un mejor control local y una mejoría actuarial en general y de supervivencia sin enfermedad a tres años que la radioterapia diaria sola.[13]

Un metaanálisis de 63 estudios prospectivos aleatorios publicados entre 1965 y 1993 mostró una ventaja absoluta de supervivencia del 8% en el subconjunto de pacientes que recibieron quimioterapia y radioterapia concomitante.[14][Nivel de evidencia: 2A] Los pacientes que recibieron quimioterapia adyuvante o neoadyuvante no tuvieron ventaja en cuanto a la supervivencia. Sin embargo, el costo, la calidad de vida, y los datos sobre morbilidad no estuvieron disponibles; no hubo un régimen estándar; y se pensó que los estudios fueron muy heterogéneos para dar proporcionar recomendaciones definitivas. Los resultados de 18 estudios en curso podría clarificar más el papel de la quimioterapia y radioterapia concomitante en el manejo del cáncer de la orofaringe.

2. Se deberán tomar en cuenta pruebas clínicas de radiación que evalúan esquemas de hiperfraccionamiento o braquiterapia.[15]

No resecable

Opciones de tratamiento:

Estándar:

Estos pacientes son candidatos para radioterapia.

En evaluación clínica:

Quimioterapia neoadyuvante como se emplea en pruebas clínicas ha sido utilizada en la reducción de tumores y de ese modo hacerlos más tratables en forma definitiva con cirugía o radiación. Se han empleado muchas combinaciones de fármacos en la quimioterapia neoadyuvante.[16-21]

1. Quimioterapia concomitante: quimioterapia con pruebas clínicas de radiación así como con radiosensibilizadores.[6]

2. Se deberán considerar pruebas clínicas de radiación que evalúan esquemas de hiperfraccionamiento, braquiterapia o ambos.[15]

3. Quimioterapia simultánea y radioterapia hiperfraccionada.[22]

4. Radioterapia con haz de partículas.

5. Hipertermia combinada con radioterapia.

Seguimiento postratamiento:

Estos pacientes deberán tener un examen cuidadoso de la cabeza y cuello que busque recurrencia cada mes durante el primer año postratamiento, cada dos meses en el segundo año, cada tres meses en el tercer año y cada seis meses posteriormente.

Bibliografía:

  1. McGuirt WF: Panendoscopy as a screening examination for simultaneous primary tumors in head and neck cancer: a prospective sequential study and review of the literature. Laryngoscope 92(5): 569-576, 1982.
  2. National Institutes of Health: National Institutes of Health Consensus Development Conference: magnetic resonance imaging. JAMA: Journal of the American Medical Association 259(14): 2132-2138, 1988.
  3. Baredes S, Leeman DJ, Chen TS, et al.: Significance of tumor thickness in soft palate carcinoma. Laryngoscope 103(4, Part 1): 389-393, 1993.
  4. Hong WK, Lippman SM, Itri LM, et al.: Prevention of second primary tumors with isotretinoin in squamous-cell carcinoma of the head and neck. New England Journal of Medicine 323(12): 795-801, 1990.
  5. Fitzpatrick PJ, Tepperman BS, Deboer G: Multiple primary squamous cell carcinomas in the upper digestive tract. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 10(12): 2273-2279, 1984.
  6. Black RJ, Gluckman JL, Shumrick DA: Multiple primary tumors of the upper aerodigestive tract. Clinical Otolaryngology and Allied Sciences 8(4): 277-281, 1983.
  7. Housset M, Baillet F, Dessard-Diana B, et al.: A retrospective study of three treatment techniques for T1-T2 base of tongue lesions: surgery plus postoperative radiation, external radiation plus interstitial implantation and external radiation alone. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 13(4): 511-516, 1987.
  8. Winn DM, Blot WJ, McLaughlin JK, et al.: Mouthwash use and oral conditions in the risk of oral and pharyngeal cancer. Cancer Research 51(11): 3044-3047, 1991.
  9. Spitz MR: Epidemiology and risk factors for head and neck cancer. Seminars in Oncology 21(3): 281-288, 1994.

CANCER DE LA OROFARINGE - RECURRENTE

Opciones de tratamiento:

Estándar:

1. Resección quirúrgica si fracasa la radioterapia y si es técnicamente factible.

2. Radioterapia cuando fracasa la cirugía si no ha sido utilizada anteriormente en dosis curativas que excluyan tratamiento adicional.[1]

3. Recuperación quirúrgica cuando la cirugía fracasa y si es técnicamente factible.

En evaluación clínica:
1. Se deberán considerar las pruebas clínicas que evalúan el uso de quimioterapia.[2-5]

2. Pruebas clínicas que evalúan el uso de hipertermia y radioterapia.

Seguimiento postratamiento:
Estos pacientes deberán tener un examen cuidadoso de la cabeza y cuello que busque recurrencia cada mes durante el primer año postratamiento, cada dos meses en el segundo año, cada tres meses en el tercer año y cada seis meses posteriormente. Si el paciente tiene enfermedad metastásica o recurrencia local que ya no es susceptible de cirugía o radiación, se deberá considerar la quimioterapia.

Bibliografía:

  1. Vikram B, Strong EW, Shah JP, et al.: Intraoperative radiotherapy in patients with recurrent head and neck cancer. American Journal of Surgery 150(4): 485-487, 1985.
  2. Hong WK, Bromer R: Chemotherapy in head and neck cancer. New England Journal of Medicine 308(2): 75-79, 1983.
  3. Kish JA, Ensley JF, Jacobs J, et al.: A randomized trial of cisplatin (CACP) + 5-fluorouracil (5-FU) infusion + CACP + 5-FU bolus for recurrent and advanced squamous cell carcinoma of the head and neck. Cancer 56(12): 2740-2744, 1985.
  4. Vogl SE, Schoenfeld DA, Kaplan BH, et al.: A randomized prospective comparison of methotrexate with a combination of methotrexate, bleomycin, and cisplatin in head and neck cancer. Cancer 56(3): 432-442, 1985.
  5. Jacobs C, Lyman G, Velez-Garcia E, et al.: A phase III randomized study comparing cisplatin and fluorouracil as single agents and in combination for advanced squamous cell carcinoma of the head and neck. Journal of Clinical Oncology 10(2): 257-263, 1992.
Date Last Modified: 08/2001


El Sistema Computarizado de Información sobre el Cáncer PDQ contiene información adicional que no esta disponible en CancerMail: directorio de instituciones y médicos que dan tratamiento a pacientes con cáncer y un listado de protocolos de estudios clinicos activos. Para mayor información sobre el acceso al PDQ, consulte el Contenido de CancerMail y asi podra obtener los codigos referentes a la disponibilidad del PDQ.

PDQ por pacientes

Back to the Cancernet contents overview
HON-Code We subscribe to the HONcode principles
of the Health On the Net Foundation


Dr. G. Quade

This page was last modified on Tuesday, 29-Jan-2008 15:29:58 CET