"Tumor de la glándula pituitaria"
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Tumor de la glándula pituitaria
208/01273
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- Informacion General
- Informacion De Las Etapas
- Aspectos De Las Opciones De Tratamiento
- Tumor Pituitario Productor De Acth
- Tumor Pituitario Productor De Prolactina
- Tumor Pituitario Productor De Hormonas De Crecimiento
- Tumor Pituitario No Funcionante
- Tumor Pituitario Recurrente
CancerMail del Instituto Nacional del Cáncer
Información del PDQ para profesionales de la salud
Importante: La presente información está dirigida principalmente al
personal médico y otros profesionales de la salud. Si usted tiene
alguna pregunta relacionada al tema, puede preguntarle a su médico,
comunicarse con el Servicio de Información del Cáncer al
1-800-4-CANCER (1-800-422-6237)
Los tumores de la glándula pituitaria son casi invariablemente benignos y son
ordinariamente curables. Las manifestaciones de un tumor pituitario dependen
de la hormona secretada por el tumor así como del patrón de
crecimiento del tumor dentro de la silla turca. Los tumores que son con
frecuencia activos hormonalmente son los adenomas eosinofílicos que secretan la
hormona del crecimiento (GH), los adenomas basófilos que secretan la hormona
adrenocorticotrópica (ACTH) y los adenomas que secretan prolactina (PRL).
Estos tumores pueden ser protuberantes fuera de la silla. El adenoma sin
actividad hormonal, un tumor pituitario común, a menudo es mucho más grande y
puede presentar propiedades invasoras. La posibilidad de ceguera es mayor en
pacientes con este tumor porque, en la ausencia de síntomas endocrinos, la
pérdida visual es la manifestación inicial ordinaria. El craniofaringioma, un
tipo de tumor pituitario, está en un documento separado. (Para mayor
información, ver el sumario del PDQ sobre el tratamiento de tumores cerebrales en
adultos.)
La presencia de un tumor pituitario se determina con mayor facilidad mediante
imágenes por resonancia magnética, aunque también puede establecerse por
estudios radiográficos que incluyen radiografías del cráneo, tomogramas y
tomografía computarizada. Estudios endocrinos apropiados ayudarán a excluir
causas no pituitarias del síndrome de Cushing. Los tumores pituitarios se
clasifican comúnmente de acuerdo al tipo de célula. Un sistema de
clasificación que se usa para los tumores pituitarios es el de Leavens.[1]
La manifestación principal del adenoma basófilo es la secreción de la hormona
adrenocorticotrópica, que da lugar al síndrome de Cushing. Inicialmente, estos
tumores se limitan a la silla turca, pero se pueden agrandar y convertirse en
invasores después de adrenalectomía bilateral (síndrome de Nelson).
El adenoma que secreta prolactina es un tumor de la glándula pituitaria que se
localiza típicamente dentro de la silla. En mujeres, estos adenomas son
pequeños (menos de 10 mm) con frecuencia. Sin embargo, en cualquier sexo
pueden llegar a ser suficientemente grandes como para agrandar la silla turca.
Este tumor eosinofílico secreta hormona de crecimiento, dando lugar a
gigantismo en pacientes más jóvenes y acromegalia en otros. No es rara la
extensión supraselar.
Estos tumores surgen de la adenohipófisis y causan síntomas al extenderse más
allá de la silla, lo que resulta en presión sobre estructuras circundantes más
que en secreción de una sustancia hormonalmente activa.
Bibliografía:
-
Leavens ME, McCutcheon IF, Samaan NA: Management of pituitary adenomas.
Oncology (Huntington NY) 6(6): 69-79, 1992.
El tratamiento depende del tipo de tumor pituitario y si se extiende al cerebro
alrededor de la pituitaria.[1] Los tumores que secretan hormonas pueden ser
tratados con cirugía o radioterapia. La farmacoterapia con bromocriptina se ha
empleado con éxito en pacientes con tumores que secretan prolactina. Los
tumores que secretan hormona de crecimiento también pueden tratarse
exitosamente con análogos de somatostatina, como Sandostatin.[2] El desarrollo
de la hipofisectomía transesfenoidal representa un avance importante en el
tratamiento quirúrgico seguro tanto de los tumores hormonalmente activos como
de los tumores que no tienen funcionamiento. La cirugía transesfenoidal es el
tratamiento ordinario de elección para lesiones limitadas dentro de la silla
turca. Las lesiones que se extienden más allá de los límites de la pituitaria
son más frecuentemente adenomas cromófobos que no funcionan y que requieren
radioterapia adicional. El deterioro rápido de la vista es una indicación
inmediata de la necesidad de la cirugía (para aliviar la presión producida por
la masa creciente del tumor). La historia natural de los tumores pituitarios
que secretan GH y ACTH es generalmente la de crecimiento lento progresivo. Sin
embargo, los tumores que secretan prolactina se estabilizan con frecuencia y
pueden mejorar con el tiempo, aunque algunos de estos tumores pueden crecer más
allá de los límites de la silla turca.
Las designaciones en PDQ de que los tratamientos son "estándar" o que están "en
evaluación clínica" no deben emplearse como base para determinar reembolsos.
Bibliografía:
-
Leavens ME, McCutcheon IF, Samaan NA: Management of pituitary adenomas.
Oncology (Huntington NY) 6(6): 69-79, 1992.
-
Gorden P, Comi RL, Maton PN, et al.: Somatostatin and somatostatin
analogue (SMS 201-995) in treatment of hormone-secreting tumors of the
pituitary and gastrointestinal tract and non-neoplastic diseases of the
gut. Annals of Internal Medicine 110(1): 35-50, 1989.
El tratamiento dependerá del tamaño del tumor y de los síntomas que resultan de
la producción excesiva de hormonas.
Opciones de tratamiento:[1-3]
Estándar:
-
1. Cirugía (generalmente transesfenoidal).
2. Radioterapia.
3. Cirugía más radioterapia.
4. Mitotano más radioterapia.
En evaluación clínica:
-
Radioterapia
Bibliografía:
-
Mampalam TJ, Tyrrell JB, Wilson CB: Transsphenoidal microsurgery for
Cushing Disease: a report of 216 cases. Annals of Internal Medicine
109(6): 487-493, 1988.
-
Moore TJ, Dluhy RG, Williams GH, et al.: Nelson's syndrome: frequency,
prognosis and effect of prior pituitary irradiation. Annals of Internal
Medicine 85(6): 731-734, 1976.
-
Schteingart DE, Tsao HS, Taylor CI, et al.: Sustained remission of
Cushing's disease with mitotane and pituitary irradiation. Annals of
Internal Medicine 92(5): 613-619, 1980.
Cuando el tumor pituitario secreta prolactina, el tratamiento dependerá del
tamaño del tumor y de los síntomas que resultan de la producción excesiva de
hormona. Se ha empleado bromocriptina con considerable beneficio en el
tratamiento de tumores productores de prolactina, además de cirugía y
radioterapia.[1] Recientemente, se ha empleado con éxito con efectos secundarios
mínimos un fármaco nuevo, CV205-502 administrado una vez al día, en casos
recidivantes o refractarios después de fracasar con bromocriptina.[2]
Opciones de tratamiento:
Estándar:
-
1. Cirugía:
- transesfenoidal
- craneotomía frontal (rara vez).
2. Radioterapia:
-
radioterapia estándar de fotón.[3]
3. Bromocriptina.[4,5]
4. Combinaciones de lo anterior.
En evaluación clínica:
-
CV205-502.[2]
Bibliografía:
-
Koppelman MCS, Jaffe MJ, Rieth KG, et al.: Hyperprolactinemia, amenorrhea
and galactorrhea: a retrospective assessment of twenty-five cases.
Annals of Internal Medicine 100(1): 115-121, 1984.
-
Rasmussen C, Bergh T, Wide L, et al.: Long-term treatment with a new
non-ergot long-acting dopamine agonist, CV 205-502, in women with
hyperprolactinaemia. Clinical Endocrinology (Oxford) 29(3): 271-279,
1988.
-
Sheline GE, Grossman A, Jones AE, et al.: Secretory tumors of the
pituitary gland: radiation therapy for prolactinomas. In: Black PM,
Zervas NT, Ridgway EC, et al., eds.: Progress in Endocrine Research and
Therapy. New York: Raven Press, Vol 1, 1984, pp 93-108.
-
Kleinberg DL, Boyd AE, Wardlaw S, et al.: Pergolide for the treatment of
pituitary tumors secreting prolactin or growth hormone. New England
Journal of Medicine 309(12): 704-709, 1983.
-
George SR, Burrow GN, Zinman B, et al.: Regression of pituitary tumors, a
possible effect of bromergocryptine. American Journal of Medicine
66(4): 697-702, 1979.
El tratamiento dependerá del tamaño y la extensión del tumor y la necesidad de
parar rápidamente la función de la hormona que da como resultado graves
secuelas clínicas, (o sea, hipertensión y cardiomiopatía).
Opciones de tratamiento:
Estándar:
-
1. Cirugía:
- transesfenoidal
- craneotomía frontal (rara vez)
2. Radioterapia.[1-3]
3. Bromocriptina.[4]
4. Análogo de la somatostatina (Sandostatin).[5]
5. Cirugía y radioterapia postoperatoria.
Bibliografía:
-
Kjellberg RN, Shintani A, Frantz AG, et al.: Proton beam therapy in
acromegaly. New England Journal of Medicine 278(13): 689-695, 1968.
-
Lawrence JH, Tobias CA, Linfoot JA, et al.: Successful treatment of
acromegaly: metabolic and clinical studies in 145 patients. Journal of
Clinical Endocrinology and Metabolism 31(2): 180-190, 1970.
-
Bloom B, Kramer S: Secretory tumors of the pituitary gland: conventional
radiation therapy in the management of acromegaly. In: Black PM, Zervas
NT, Ridgway EC, et al., eds.: Progress in Endocrine Research and
Therapy. New York: Raven Press, Vol 1, 1984, pp 179-190.
-
Kleinberg DL, Boyd AE, Wardlaw S, et al.: Pergolide for the treatment of
pituitary tumors secreting prolactin or growth hormone. New England
Journal of Medicine 309(12): 704-709, 1983.
-
Gorden P, Comi RL, Maton PN, et al.: Somatostatin and somatostatin
analogue (SMS 201-995) in treatment of hormone-secreting tumors of the
pituitary and gastrointestinal tract and non-neoplastic diseases of the
gut. Annals of Internal Medicine 110(1): 35-50, 1989.
La selección del tratamiento dependerá del tamaño del tumor, del curso
progresivo de la enfermedad y de las estructuras anatómicas afectadas por la
extensión del tumor. La mayoría de los pacientes presentan extensión supraselar
y
déficit del campo visual. Además, muchos tienen déficit hormonal antes del
tratamiento.
Opciones de tratamiento:
Estándar:
-
1. Cirugía (preferiblemente con un enfoque transesfenoidal) seguido por
observación cercana con radioterapia reservada para recurrencia.[1,2]
2. Radioterapia.[3,4]
3. Cirugía y radioterapia postoperatoria.[5]
Bibliografía:
-
Comtois R, Beauregard H, Somma M, et al.: The clinical and endocrine
outcome to trans-sphenoidal microsurgery of nonsecreting pituitary
adenomas. Cancer 68(4): 860-866, 1991.
-
Kovalic JJ, Grigsby PW, Fineberg BB: Recurrent pituitary adenomas after
surgical resection: the role of radiation therapy. Radiology 177(1):
273-275, 1990.
-
Flickinger JC, Nelson PB, Martinez AJ, et al.: Radiotherapy of
nonfunctional adenomas of the pituitary gland: results with long-term
follow-up. Cancer 63(12): 2409-2414, 1989.
-
McCollough WM, Marcus RB, Rhoton AL, et al.: Long-term follow-up of
radiotherapy for pituitary adenoma: the absence of late recurrence after
greater than or equal to 4500 cGy. International Journal of Radiation
Oncology, Biology, Physics 21(3): 607-614, 1991.
-
Tsang RW, Brierley JD, Panzarella T, et al.: Radiation therapy for
pituitary adenoma: treatment outcome and prognostic factors.
International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 30(3):
557-565, 1994.
La cuestión y selección de tratamiento adicional en el paciente que recae
dependerá de muchos factores, incluyendo el tipo específico de tumor pituitario,
tratamiento previo, complicaciones hormonales y visuales, y consideraciones
individuales de cada paciente. Se deberán considerar estudios clínicos de nuevos
tratamientos. Los pacientes que desarrollan recurrencia después de la resección
quirúrgica pueden ser tratados con radioterapia con una alta posibilidad de
control local.[1,2] Se ha informado que la repetición de la irradiación de los
adenomas pituitarios recurrentes en pacientes escogidos ha logrado control local
a largo plazo con mejoría o estabilización de los síntomas visuales.[3] Un nuevo
agonista de la dopamina, el CV205-502 administrado una vez al día, ha sido usado
con éxito con efectos secundarios mínimos en casos recidivantes o refractarios
después del fracaso con bromocriptina.[4] La infusión de octreotida puede mejorar
los defectos visuales causados por los adenomas no funcionantes y los secretores
de gonadotropinas en aproximadamente la mitad de los pacientes tratados. Los
pacientes que responden normalmente muestran mejoría dentro de 4 días.[5]
Bibliografía:
-
Kovalic JJ, Grigsby PW, Fineberg BB: Recurrent pituitary adenomas after
surgical resection: the role of radiation therapy. Radiology 177(1):
273-275, 1990.
-
Tsang RW, Brierley JD, Panzarella T, et al.: Radiation therapy for
pituitary adenoma: treatment outcome and prognostic factors.
International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 30(3):
557-565, 1994.
-
Schoenthaler R, Albright NW, Wara WM, et al.: Reirradiation of pituitary
adenoma. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics
24(2): 307-314, 1992.
-
Rasmussen C, Bergh T, Wide L, et al.: Long-term treatment with a new
non-ergot long-acting dopamine agonist, CV 205-502, in women with
hyperprolactinaemia. Clinical Endocrinology (Oxford) 29(3): 271-279,
1988.
-
Warnet A, Harris AG, Renard E, et al.: A prospective multicenter trial of
octreotide in 24 patients with visual defects caused by nonfunctioning
and gonadotropin-secreting pituitary adenomas. Neurosurgery 41(4):
786-797, 1997.
Date Last Modified: 09/2001
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Dr. G. Quade
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