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Cáncer primario del hígado en adultos

208/01195

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Informacion General
Clasificacion Celular
Informacion De Las Etapas
Aspectos Generales De Las Opciones De Tratamiento
Cancer Hepatico Primario En Adultos - Localizado Operable
Cancer Hepatico Primario En Adultos - Localizado No Operable
Cancer Hepatico Primario En Adultos - Avanzado
Cancer Hepatico Primario En Adultos - Recurrente


CancerMail del Instituto Nacional del Cáncer


Información del PDQ para profesionales de la salud


Importante: La presente información está dirigida principalmente al personal médico y otros profesionales de la salud. Si usted tiene alguna pregunta relacionada al tema, puede preguntarle a su médico, comunicarse con el Servicio de Información del Cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237)

INFORMACION GENERAL

Nota: Algunas citas en esta sección son seguidas por niveles de evidencia. El consejo editorial de PDQ usa un sistema de clasificación formal para ayudar al lector que juzgue la solidez de la evidencia unida a los resultados reportados de una estrategia terapéutica. (Para mayor información, ver el sumario del PDQ sobre Niveles de Evidencia.)

El carcinoma hepatocelular es un tumor relativamente poco común en los Estados Unidos, aunque su incidencia va en aumento, sobre todo en lo que concierne a la propagación de la infección de la hepatitis C.[1] Sin embargo, es el cáncer más común en otras partes del mundo. El carcinoma hepatocelular es potencialmente curable con resección quirúrgica, pero la cirugía es el tratamiento preferido para una fracción muy pequeña de pacientes con enfermedad localizada.[2] El pronóstico depende del grado de reemplazo del tumor local y de la extensión del daño de la función hepática. La terapia que no sea resección quirúrgica se administra mejor como parte de una prueba clínica. Dichas pruebas evalúan la eficacia de la quimioterapia sistémica o de infusión, de ligadura o embolización de la arteria hepática, inyección percutánea de etanol, ablación de radiofrecuencia, crioterapia y anticuerpos marcados con isótopos radioactivos, a menudo en conjunción con resección quirúrgica, radioterapia o ambas. Se ha informado de remisiones largas en algunos estudios que emplean estos enfoques.[2] El carcinoma hepatocelular puede coexistir con el cáncer de conductos biliares (colangiocarcinoma).[3]

El carcinoma hepatocelular está asociado con cirrosis en 50%-80% de los pacientes; 5% de los pacientes cirróticos eventualmente desarrollan cáncer hepatocelular, que a menudo es multifocal.

La infección de hepatitis B [2,4] y la infección de hepatitis C [5] parecen ser las causas más significativas de carcinoma hepatocelular a través del mundo, particularmente en pacientes que padecen de antigenemia continua y en aquéllos que tienen hepatitis crónica activa. En una de las series se descubrió que los pacientes masculinos con más de 50 años de edad, con ambas infecciones, hepatitis B y C, podrían correr un riesgo particularmente alto de cáncer hepatocelular.[6] [Nivel de evidencia: 3iii] Existen pruebas de que los pacientes con infección de ambos tipos de hepatitis B y C, que consumen más de 80 gramos de alcohol por día, tienen un riesgo más alto de desarrollar cáncer (una probabilidad de 7.3) cuando se les compara con pacientes que se abstienen de tomar alcohol.[7] Además, tener un pariente cercano con hepatitis B más carcinoma hepatocelular, se relaciona con un aumento del riesgo (coeficiente de riesgo 2.41) en aquellos familiares portadores de hepatitis B.[8]

También se ha visto implicada la aflatoxina como factor importante en la etiología del cáncer hepático primario en aquellas partes del mundo donde esta micotoxina se encuentra en grandes cantidades en los alimentos ingeridos.[4,9] Los trabajadores que estuvieron expuestos al cloruro de vinilo antes de que se establecieran controles para el polvo de cloruro de vinilo desarrollaron sarcomas hepáticos, generalmente angiosarcomas. También se presentan otros sarcomas de origen vascular y muscular liso.

Los síntomas primarios de carcinoma hepatocelular son aquéllos que se presentan en la forma de una masa hepática. En aquellos pacientes con enfermedad cirrótica subyacente, un aumento progresivo de fetoproteína alfa (AFP, siglas en inglés) o de fosfatasa alcalina, o un deterioro rápido de la función hepática pueden ser el único indicio de la presencia del neoplasma. Los pacientes con esta enfermedad rara vez padecen de policitemia, hipoglucemia, hipercalcemia o disfibrinogenemia. El marcador biológico, AFP, es útil para el diagnóstico de este neoplasma. Por medio de una técnica de radioinmunoanálisis, 50%-70% de los pacientes en los Estados Unidos que tienen carcinoma hepatocelular tienen niveles elevados de AFP. Sin embargo, los pacientes con otras malignidades (carcinoma de células germinales y, rara vez, carcinoma pancreático y gástrico) también presentan niveles séricos elevados de esta proteína. Se ha mostrado que los niveles de AFP tienen importancia pronóstica, siendo la supervivencia media de los pacientes negativos a AFP significativamente mayor a la de pacientes positivos a AFP.[10,11] Otras variables que sirven de pronóstico son el estado de rendimiento, las funciones hepáticas,[12] y la presencia o ausencia de cirrosis y su severidad en relación a la clasificación Child-Pugh.[13]

Los pacientes en lista para ser sometidos a una posible resección requieren de una evaluación preoperatoria con angiografía junto a una tomografía computarizada (CT) helicoide, o imágenes por resonancia magnética (MRI), con angiografía de resonancia magnética; estas exploraciones han evitado la necesidad de llevar a cabo angiografías en la mayoría de los pacientes. La información sobre la anatomía arterial es útil para el cirujano que lleva a cabo la operación y puede excluir a algunos pacientes de ser considerados para la resección. Las exploraciones dinámicas de TAC y de MRI pueden documentar la relación del tumor con las venas portales y hepáticas (y, en ocasiones, la complicación de estas estructuras), delineando los tumores para los cuales las posibilidades de curación quirúrgica son remotas.[14] La evaluación laparoscópica podría detectar enfermedad metastásica, enfermedad bilobar o remanentes hepáticos inadecuados, y por lo tanto obviar la necesidad de practicar una cirugía de exploración abierta.[15]

Bibliografía:

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  2. Mor E, Kaspa RT, Sheiner P, et al.: Treatment of hepatocellular carcinoma associated with cirrhosis in the era of liver transplantation. Annals of Internal Medicine 129(8): 643-653, 1998.
  3. Jarnagin WR, Weber S, Tickoo SK, et al.: Combined hepatocellular and cholangiocarcinoma: demographic, clinical, and prognostic factors. Cancer 94(7): 2040-2046, 2002.
  4. Blumberg BS, Larouze B, London WT, et al.: The relation of infection with hepatitis B agent to primary hepatic carcinoma. American Journal of Pathology 81(3): 669-682, 1975.
  5. Tsukuma H, Hiyama T, Tanaka S, et al.: Risk factors for hepatocellular carcinoma among patients with chronic liver disease. New England Journal of Medicine 328(25): 1797-1801, 1993.
  6. Chiaramonte M, Stroffolini T, Vian A, et al.: Rate of incidence of hepatocellular carcinoma in patients with compensated viral cirrhosis. Cancer 85(10): 2132-2137, 1999.
  7. Tagger A, Donato F, Ribero ML, et al.: Case-control study on hepatitis C virus (HCV) as a risk factor for hepatocellular carcinoma: the role of HCV genotypes and the synergism with hepatitis B virus and alcohol. International Journal of Cancer 81(5): 695-699, 1999.
  8. Yu MW, Chang HC, Liaw YF, et al.: Familial risk of hepatocellular carcinoma among chronic hepatitis B carriers and their relatives. Journal of the National Cancer Institute 92(14): 1159-1164, 2000.
  9. Alpert ME, Hutt MS, Wogan GN, et al.: Association between aflatoxin content of food and hepatoma frequency in Uganda. Cancer 28(1): 253-260, 1971.
  10. Stillwagon GB, Order SE, Guse C, et al.: Prognostic factors in unresectable hepatocellular cancer: Radiation Therapy Oncology Group study 83-01. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 20(1): 65-71, 1991.
  11. Izumi R, Shimizu K, Kiriyama M, et al.: Alpha-fetoprotein production by hepatocellular carcinoma is prognostic of poor patient survival. Journal of Surgical Oncology 49(3): 151-155, 1992.
  12. Yamashita Y, Takahashi M, Koga Y, et al.: Prognostic factors in the treatment of hepatocellular carcinoma with transcatheter arterial embolization and arterial infusion. Cancer 67(2): 385-391, 1991.
  13. Nakakura EK, Choti MA: Management of hepatocellular carcinoma. Oncology (Huntington NY) 14(7): 1085-1100, 2000.
  14. Karl RC, Morse SS, Halpert RD, et al.: Preoperative evaluation of patients for liver resection: appropriate CT imaging. Annals of Surgery 217(3): 226-232, 1993.
  15. Lo CM, Lai EC, Liu CL, et al.: Laparoscopy and laparoscopic ultrasonography avoid exploratory laparotomy in patients with hepatocellular carcinoma. Annals of Surgery 227(4): 527-532, 1998.

CLASIFICACION CELULAR

Los tumores malignos del hígado son principalmente adenocarcinomas, con dos tipos principales de células: hepatocelular y colangiocarcinoma.

La clasificación histológica es como sigue:

Hepatoblastoma rara vez ocurre en adultos.

Nota: La variante fibrolamelar es importante porque una mayor proporción de estos pacientes pueden curarse si el tumor puede ser operado. Se observa con mayor frecuencia en mujeres jóvenes. También se puede decir, que en general este exhibe un curso clínico más lento que el carcinoma hepatocelular que es más común.


INFORMACION DE LAS ETAPAS

El Comité Estadounidense Conjunto sobre el Cáncer (AJCC, por sus siglas en inglés) ha designado etapas TNM para el cáncer hepático del siguiente modo: [1]

Definiciones TNM

Tumor primario (T)
TX: No puede evaluarse tumor primario
T0: No hay evidencia de tumor primario
T1: Tumor solitario de 2 cm o menos en dimensión mayor sin invasión vascular
T2: Tumor solitario de 2 cm o menos en dimensión mayor con invasión vascular; o tumores múltiples limitados a un lóbulo, ninguno más de 2 cm en dimensión mayor sin invasión vascular; o un tumor solitario más de 2 cm en dimensión mayor sin invasión vascular
T3: Tumor solitario más de 2 cm en dimensión mayor con invasión vascular; o tumores múltiples limitados a un lóbulo, ninguno más de 2 cm en dimensión mayor, con invasión vascular; o tumores múltiples limitados a un lóbulo, cualquiera más de 2 cm en dimensión mayor, con o sin invasión vascular
T4: Tumores múltiples en más de un lóbulo o tumor(es) que afectan una rama principal de la vena portal o de la hepática o invasión de órganos adyacentes además de la vesícula biliar o perforación del peritoneo visceral.

Nota: Para clasificación, el plano que se proyecta entre la base de la vesícula biliar y la vena cava inferior divide el hígado en dos lóbulos.

Ganglios linfáticos regionales (N)

NX: No pueden evaluarse los ganglios linfáticos regionales
N0: No hay metástasis a ganglios linfáticos regionales
N1: Metástasis a ganglios linfáticos regionales

Nota: Los ganglios linfáticos regionales son los hiliares (es decir, aquellos en el ligamento hepatoduodenal, ganglios hepáticos y periportales). Los ganglios linfáticos regionales también incluyen los que están a lo largo de la vena cava inferior, arteria hepática y vena portal. Cualquier afección de ganglio linfático más allá de estos ganglios se considera metástasis distante y deberá ser codificada como M1. También debe considerarse como M1, el compromiso de los ganglios linfáticos frénicos inferiores.

Metástasis distante (M)

MX: No puede evaluarse la presencia de metástasis distante
M0: No hay metástasis distante
M1: Metástasis distante

Nota: Las metástasis ocurren con más frecuencia en huesos y pulmones. Los tumores pueden extenderse a través de la cápsula al diafragma.

Grupos de etapa del AJCC

Etapa I

T1, N0, M0

Etapa II

T2, N0, M0

Etapa IIIA

T3, N0, M0

Etapa IIIB

T1, N1, M0
T2, N1, M0
T3, N1, M0

Etapa IVA
T4, Cualquier N, M0

Etapa IVB

Cualquier T, Cualquier N, M1

Para fines de tratamiento, los pacientes con cáncer hepático se agrupan según enfermedad localizada operable, localizada no operable, o avanzada. Estos grupos se describen con las siguientes correlaciones TNM:

Localizado operable

(T1, T2, T3, y T4; N0; M0 seleccionados)

Este tipo de cáncer hepático se limita a una masa solitaria, en una porción del hígado que permite la posibilidad de remoción quirúrgica completa del tumor con un margen de hígado normal. Los análisis de la función hepática generalmente se presentan normales o con poca anormalidad, y no debe haber evidencia de cirrosis o hepatitis crónica. Sólo un porcentaje pequeño de pacientes con cáncer hepático demostrará tener este tipo de enfermedad localizada operable. Una evaluación preoperatoria que incluye tomografía computarizada, exploraciones de resonancia magnéticas (MR) o ambas, deberá estar dirigida a determinar la presencia y la extensión del tumor a través de planos interlobulares, implicación del hilio hepático o a la invasión de la vena cava. Un espécimen resectado deberá contener un margen de 1 a 2 centímetros de hígado normal. Pacientes con hepatitis crónica y cirrosis nutricional tienen un alto riesgo cuando se lleva a cabo la resección quirúrgica.

Localizado no operable

(seleccionados T2, T3 y T4; N0; M0)

Este tipo de cáncer parece estar limitado al hígado, pero la resección quirúrgica de todo el tumor no es posible a pesar de la presencia de una masa localizada debido a la ubicación dentro del hígado, o condiciones médicas concomitantes (tal como la cirrosis). Los pacientes con hepatomas de variante fibrolamelar no operable localmente pueden ser considerados para el trasplante de hígado.[2-5] En otros pacientes la quimioembolización podría ser una opción. [6]

Avanzado

(cualquier T, N1 o M1)

El cáncer hepático avanzado, es aquél que se presenta en ambos lóbulos del hígado o que ha metastizado a lugares distantes. La supervivencia media es generalmente de 2-4 meses. Los sitios metastásicos más comunes de cáncer hepatocelular son los huesos y pulmones. Es común la enfermedad multifocal en el hígado, particularmente cuando están presentes la cirrosis o la hepatitis crónica. La quimioembolización ha sido beneficiosa en algunos pacientes selectos que no cuentan con metástasis extrahepáticas.[6]

Bibliografía:

  1. Liver (including intrahepatic bile ducts). In: American Joint Committee on Cancer: AJCC Cancer Staging Manual. Philadelphia, Pa: Lippincott-Raven Publishers, 5th ed., 1997, pp 97-101.
  2. Farmer DG, Rosove MH, Shaked A, et al.: Current treatment modalities for hepatocellular carcinoma. Annals of Surgery 219(3): 236-247, 1994.
  3. Ringe B, Wittekind C, Weimann A, et al.: Results of hepatic resection and transplantation for fibrolamellar carcinoma. Surgery, Gynecology and Obstetrics 175(4): 299-305, 1992.
  4. Venook AP: Treatment of hepatocellular carcinoma: too many options? Journal of Clinical Oncology 12(6): 1323-1334, 1994.
  5. Iwatsuki S, Starzl TE, Sheahan DG, et al.: Hepatic resection versus transplantation for hepatocellular carcinoma. Annals of Surgery 214(3):221-229, 1991.
  6. Tanaka K, Nakamura S, Numata K, et al.: The long term efficacy of combined trancatheter arterial embolization and percutaneous ethanol injection in the treatment of patients with large hepatocellular carcinoma and cirrhosis. Cancer 82(1): 78-85, 1998.

ASPECTOS GENERALES DE LAS OPCIONES DE TRATAMIENTO

Las designaciones en PDQ de que un tratamiento es "estándar" o que está "en evaluación clínica" no deben emplearse como base para determinar reembolsos.


CANCER HEPATICO PRIMARIO EN ADULTOS - LOCALIZADO OPERABLE

Nota: Algunas citas en esta sección son seguidas por niveles de evidencia. El consejo editorial de PDQ usa un sistema de clasificación formal para ayudar al lector que juzgue la solidez de la evidencia unida a los resultados reportados de una estrategia terapéutica. (Para mayor información, ver el sumario del PDQ sobre Niveles de Evidencia.)

T1, T2, T3, y T4; N0; M0 seleccionados

Opciones de tratamiento estándar:

Cirugía: La resección del cáncer hepático localizado varía de resección segmentaria a resección trisegmentaria (80%). En una serie de pacientes seleccionados cuidadosamente, la hepatectomía parcial ha dado lugar a una supervivencia a 5 años de 10%-30%. El carcinoma hepático, es con frecuencia multifocal y podría involucrar sitios múltiples a través del hígado al momento de la exploración, aún cuando se encuentra una masa dominante en la evaluación preoperatoria, también deberá incluir la búsqueda de metástasis extrahepáticas, ya que esta condición también excluirá la resección hepática planificada. La resección que implica una porción mayor que una cuña del hígado no es bien tolerada (tasa alta de mortalidad) en pacientes con cirrosis o hepatitis crónica activa. En general, estas son contraindicaciones para resección hepática mayor, pero pueden no contraindicar trasplante hepático.[1-4] El transplante hepático por hemangioendotelioma, carcinoma hepatocelular fibrolamelar, y carcinoma hepatocelular pequeño (<5cm) en pacientes con o sin cirrosis, se ha relacionado con una supervivencia de 20 a 30%.[5] [Nivel de evidencia: 3iiiA];[6]

Opciones de tratamiento bajo evaluación clínica:

Debido a la alta proporción de pacientes que sufren recaídas después de la cirugía de cáncer hepático localizado, se han empleado enfoques adyuvantes usando infusión arterial regional del hígado o terapia sistémica con agentes quimioterapéuticos. Un ensayo aleatorizado con 43 pacientes muestra una mejoría en la supervivencia con inyección adyuvante de una sola dosis (1850MBq) de I-131 lipiodol vía arteria hepática. La supervivencia media libre de enfermedad en el grupo de tratamiento fue de 57 meses comparado con 13.6 meses en el grupo que no recibió tratamiento más allá de la resección (=0.037).[7] [Nivel de evidencia:

1iiA,B] El lipiodol no fue tóxico, pero necesitó supresión tiróidea antes y después de la cirugía. El reclutamiento de pacientes se suspendió prematuramente en este ensayo debido a la gran diferencia en supervivencia entre el grupo de tratamiento y el grupo control. Por lo tanto, los resultados se deben considerar preliminares, y requerirán comfirmación. En un estudio se encontró que la inmunoterapia adoptiva con interlukina 2 y linfocitos autólogos activados con anti CD3, extendió la supervivencia sin recurrencia, pero no la supervivencia en general.[8] [Nivel de evidencia: 1iiD] Las recurrencias localizadas en el hígado, pueden ser ocasionalmente tratadas con eficacia mediante la re-resección.[9,10]

Bibliografía:

  1. Starzl TE, Koep LJ, Weil R, et al.: Right trisegmentectomy for hepatic neoplasms. Surgery, Gynecology and Obstetrics 150(2): 208-214, 1980.
  2. Nagorney DM, van Heerden JA, Ilstrup DM, et al.: Primary hepatic malignancy: surgical management and determinants of survival. Surgery 106(4): 740-749, 1989.
  3. MacIntosh EL, Minuk GY.: Hepatic resection in patients with cirrhosis and hepatocellular carcinoma. Surgery, Gynecology and Obstetrics 174(3): 245-254, 1992.
  4. Hemming AW, Cattral MS, Reed AI, et al.: Liver transplantation for hepatocellular carcinoma. Annals of Surgery 233(5): 652-659, 2001.
  5. Pichlmayr R, Weimann A, Oldhafer KJ, et al.: Appraisal of transplantation for malignant tumours of the liver with special reference to early stage hepatocellular carcinoma. European Journal of Surgical Oncology 24(1): 60-67, 1998.
  6. Yamamoto J, Iwatsuki S, Kosuge T, et al.: Should hepatomas be treated with hepatic resection or transplantation? Cancer 86(7): 1151-1158, 1999.
  7. Lau WY, Leung TW, Ho SK, et al.: Adjuvant intra-arterial iodine-131-labelled lipiodol for resectable hepatocellular carcinoma: a prospective randomised trial. Lancet 353(9155): 797-801, 1999.
  8. Takayama T, Sekine T, Makuuchi M, et al.: Adoptive immunotherapy to lower postsurgical recurrence rates of hepatocellular carcinoma: a randomised trial. Lancet 356(9232): 802-807, 2000.
  9. Nakajima Y, Ko S, Kanamura T, et al.: Repeat liver resection for hepatocellular carcinoma. Journal of the American College of Surgeons 192(3): 339-344, 2001.
  10. Neeleman N, Andersson R: Repeated liver resection for recurrent liver cancer. British Journal of Surgery 83(7): 893-901, 1996.

CANCER HEPATICO PRIMARIO EN ADULTOS - LOCALIZADO NO OPERABLE

Seleccionados T2, T3 y T4; N0; M0

Aquellos pacientes cuyos tumores son localizados pero no operables debido a su ubicación en el hígado, consideraciones concomitantes de tipo médico (como la cirrosis) o aún los tumores limitados bilaterales, podrían ser considerados como candidatos para quimioembolización, criocirugía, inyecciones percutáneas de etanol, o ablación de radiofrecuencia para aquellos cánceres menores de 5 centímetros. Se ha informado de supervivencia comparable a la resección. [1]

Los ensayos clínicos que usan quimioterapia sistémica ,quimioterapia regional, y/o anticuerpos marcados o radiomarcados han demostrado la remisión del hepatoma no operable. Otros enfoques incluyen la embolización de la arteria hepática con fragmentos musculares o polvo de espuma gelatinosa y quimioterapia, usualmente adriamicina. Estos enfoques a menudo producen necrosis central del tumor, reducción del tamaño tumoral y alivio del dolor, pero generalmente los beneficios son transitorios. Cualquier interferencia con el suministro sanguíneo arterial (incluyendo quimioterapia de infusión) puede asociarse con morbilidad importante y está contraindicada en la presencia de hipertensión portal, trombosis de la vena portal o ictericia clínica. En un estudio aleatorio donde se comparó la quimioembolización con un tratamiento conservador, no se encontró ventaja alguna de sobrevivencia con la quimioembolización.[2] Este estudio se terminó antes de tiempo y fue subpotenciado para determinar sólo las diferencias grandes de supervivencia.

Opciones de tratamiento estándar:

1. Quimioembolización, criocirugía, inyección percutánea de etanol, o ablación de
radiofrecuencia para tumores pequeños localizados no operables menores de 5cm.[1,3-5]

2. En pacientes seleccionados con hepatoma localizado no operable,
particularmente pacientes con hepatomas fibrolamelares, el trasplante de hígado puede ofrecer una opción de tratamiento potencialmente curativo.[6]

3. Quimioterapia (infusión regional del hígado): Los agentes quimioterapéuticos
pueden administrarse con una bomba subcutánea portal o que pueda implantarse vía un catéter colocado en la arteria hepática. Estudios previos que utilizaban agentes estándar han demostrado respuestas de 15%-30% de tales casos, sin embargo, agentes y técnicas más nuevas (es decir, microesferas biodegradables) han sido evaluadas en estudios pilotos [7-9] de la misma manera que se ha hecho con la quimioterapia regional con radioterapia de haz externo.[10] Muchos pacientes no son candidatos para estos enfoques, que a menudo requieren intervención quirúrgica.

4. Quimioterapia sistémica: Muy raras veces se han registrado remisiones
duraderas, y no se ha demostrado en forma concluyente ningún beneficio importante en cuanto a la supervivencia.

5. Cirugía, quimioterapia y radioterapia: Estas modalidades pueden combinarse en
las pruebas clínicas para pacientes con una masa hepática dominante y complicación multifocal con pequeñas cantidades de tumor; la resección quirúrgica o criocirugía de la masa puede ser seguida de infusión hepática del resto del hígado con agentes quimioterapéuticos solos o combinados con hipertermia, radiación, o radiación con radiosensibilizadores.[1] La quimioterapia más la radiación se ha usado también para reducir tumores antes de la resección. [11]

6. Inyecciones intratumorales de alcohol.[12,13]

7. Otros enfoques incluyen el uso de radiosensibilizadores y radioterapia de haz
externo sin quimioterapia. La relativa radiosensibilidad del tejido normal del hígado comparada con la del tejido de tumor siempre tiene que considerarse cuando se contempla la radioterapia.[14]

8. Ablación de tejido por radiofrecuencia.[15]

Bibliografía:

  1. Zhou XD, Tang ZY: Cryotherapy for primary liver cancer. Seminars in Surgical Oncology 14(2): 171-174, 1998.
  2. Groupe d'Etude et de Traitement du Carcinome Hepatocellulaire: A Comparison of lipiodol chemoembolization and conservative treatment for unresectable hepatocellular carcinoma. New England Journal of Medicine 332(19): 1256-1261, 1995.
  3. Livraghi T, Goldberg SN, Lazzaroni S, et al.: Small hepatocellular carcinoma: treatment with radio-frequency ablation versus ethanol injection. Radiology 210(3): 655-661, 1999.
  4. Tanaka K, Nakamura S, Numata K, et al.: The long term efficacy of combined trancatheter arterial embolization and percutaneous ethanol injection in the treatment of patients with large hepatocellular carcinoma and cirrhosis. Cancer 82(1): 78-85, 1998.
  5. Curley SA, Izzo F, Delrio P, et al.: Radiofrequency ablation of unresectable primary and metastatic hepatic malignancies: results in 123 patients. Annals of Surgery 230(1): 1-8, 1999.
  6. Hemming AW, Cattral MS, Reed AI, et al.: Liver transplantation for hepatocellular carcinoma. Annals of Surgery 233(5): 652-659, 2001.
  7. Ensminger WD, Niederhuber JE, Dakhil J, et al.: Totally implanted drug delivery system for hepatic arterial chemotherapy. Cancer Treatment Reports 65(516): 393-400, 1981.
  8. Dakhil S, Ensminger W, Cho K, et al.: Improved regional selectivity of hepatic arterial BCNU with degradable microspheres. Cancer 50(4): 631-635, 1982.
  9. Choi BI, Kim HC, Han JK, et al.: Therapeutic effect of transcatheter oily chemoembolization therapy for encapsulated nodular hepatocellular carcinoma: CT and pathologic findings. Radiology 182(3): 709-713, 1992.
  10. Epstein B, Ettinger D, Leichner PK, et al.: Multimodality cisplatin treatment in nonresectable alpha-fetoprotein-positive hepatoma. Cancer 67(4): 896-900, 1991.
  11. Sitzmann JV, Abrams R: Improved survival for hepatocellular cancer with combination surgery and multimodality treatment. Annals of Surgery 217(2): 149-154, 1993.
  12. Livraghi T, Bolondi L, Lazzaroni S, et al.: Percutaneous ethanol injection in the treatment of hepatocellular carcinoma in cirrhosis: a study on 207 patients. Cancer 69(4): 925-929, 1992.
  13. Livraghi T, Benedini V, Lazzaroni S, et al.: Long term results of single session percutaneous ethanol injection in patients with large hepatocellular carcinoma. Cancer 83(1): 48-57, 1998.
  14. Di Bisceglie AM, Rustgi VK, Hoofnagle JH, et al.: NIH conference: hepatocellular carcinoma. Annals of Internal Medicine 108(3): 390-401, 1988.
  15. Goldberg SN, Gazelle GS, Solbiati L, et al.: Ablation of liver tumors using percutaneous RF therapy. American Journal of Roentgenology 170(4): 1023-1028, 1998.

CANCER HEPATICO PRIMARIO EN ADULTOS - AVANZADO

Cualquier T, N1 ó M1

No existe una terapia estándar para el tratamiento de pacientes con cáncer hepático metastásico avanzado. Dichos pacientes deben ser considerados candidatos para pruebas clínicas que exploran la utilidad de nuevos fármacos biológicos o antitumorales (pruebas en fase I y II) o combinaciones de fármacos existentes, radiosensibilizadores y radioterapia. A veces, puede lograrse paliación en tales estudios.

Los estudios aleatorios comparados con la observación han demostrado ventajas de supervivencia de la pravastatina en pacientes que han recibido quimioembolización; [1] [Nivel de evidencia: 1iiA] y del acetato de megestrol en pacientes con receptores de estrógeno variantes. [2] [Nivel de evidencia: 1iiB]

Bibliografía:

  1. Kawata S, Yamasaki E, Nagase T, et al.: Effect of pravastatin on survival in patients with advanced hepatocellular carcinoma. A randomized controlled trial. British Journal of Cancer 84(7): 886-891, 2001.
  2. Villa E, Ferretti I, Grottola A, et al.: Hormonal therapy with megestrol in inoperable hepatocellular carcinoma characterized by variant oestrogen receptors. British Journal of Cancer 84(7): 881-885, 2001.

CANCER HEPATICO PRIMARIO EN ADULTOS - RECURRENTE

Nota: Algunas citas en esta sección son seguidas por niveles de evidencia. El consejo editorial de PDQ usa un sistema de clasificación formal para ayudar al lector que juzgue la solidez de la evidencia unida a los resultados reportados de una estrategia terapéutica. (Para mayor información, ver el sumario del PDQ sobre Niveles de Evidencia.)

El pronóstico para cualquier paciente en tratamiento, con cáncer hepático primario que tiene enfermedad progresiva, recurrente o recidivante es desfavorable. La cuestión y selección de tratamiento adicional depende de muchos factores, incluyendo el tratamiento previo, sitio de recurrencia, presencia de cirrosis, y función hepática así como también consideraciones individuales del paciente. La re-resección debe tomarse en cuenta siempre que sea posible, pero la mayoría de los pacientes experimentan recurrencia típicamente en el hígado. [1] Cuando la re-resección no es factible, las opciones de tratamiento de los pacientes con cáncer hepatocelular recurrente podría incluir el uso de quimioembolización aceitosa transarterial, (TOCE, por sus siglas en inglés) terapia de inyección de etanol percutánea (PEIT, por sus siglas en inglés) quimioterapia o transplante de hígado.[2] En una institución en Hong Kong, se trató a 244 pacientes consecutivos con resección curativa y se les dio seguimiento para recurrencia intrahepática. De los 244 pacientes a los que se le dio seguimiento, 139 de ellos no desarrollaron recurrencia intrahepática y tuvieron una tasa de supervivencia de 1-, 3-, y 5-años de 87%, 79%, y 74%, respectivamente. De los 105 pacientes que desarrollaron recurrencias intrahepáticas subsecuentes, 11 fueron tratados con re-resección y tuvieron una tasa de supervivencia de 1-, 3-, y 5-años de 81%, 70%, y 69% respectivamente; 71 de los pacientes fueron tratados con TOCE y tuvieron una tasa de supervivencia de 1-, 3-, y 5-años de 72%, 38% y 20%, respectivamente; 6 pacientes fueron tratados con PEIT y tuvieron una tasa de supervivencia de 1-, 3-, y 5-años de 67%, 22%, y 0%, respectivamente; los 17 pacientes restantes se sometieron ya sea a quimioterapia sistémica o a tratamiento conservador, y no tuvieron supervivientes al cabo de 3 años.[2][Nivel de evidencia: 3iiA] Las pruebas clínicas son apropiadas y deberán considerarse siempre que sea posible.

Bibliografía:

  1. Shimada M, Takenaka K, Taguchi K, et al.: Prognostic factors after repeat hepatectomy for recurrent hepatocellular carcinoma. Annals of Surgery 227(1): 80-85, 1998.
  2. Poon RT, Fan ST, Lo CM, et al.: Intrahepatic recurrence after curative resection of hepatocellular carcinoma: long-term results of treatment and prognostic factors. Annals of Surgery 229(2): 216-222, 1999.
Date Last Modified: 11/2002


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Dr. G. Quade

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