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Tumor cerebral infantil

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Informacion General
Clasificacion Celular
Informacion De Las Etapas
Aspectos Generales De Las Opciones De Tratamiento
Meduloblastoma Infantil
Astrocitoma Cerebeloso Infantil
Ependimoma Infratentorial Infantil
Glioma Del Tronco Del Encefalo Infantil
Astrocitoma / Glioma Maligno Cerebral Infantil
Ependimoma Supratentorial Infantil
Craneofaringioma Infantil
Tumor De Celulas Germinales Del Sistema Nervioso Central Infantil
Glioma Hipotalamico Y De Las Vias Opticas Centrales Infantil
Tumores Del Cordon Espinal Pediatricos
Tumor Neuroectodermico Primitivo Supratentorial Infantil
Tumor Cerebral Recurrente Infantil


CancerMail del Instituto Nacional del Cáncer


Información del PDQ para profesionales de la salud


Importante: La presente información está dirigida principalmente al personal médico y otros profesionales de la salud. Si usted tiene alguna pregunta relacionada al tema, puede preguntarle a su médico, comunicarse con el Servicio de Información del Cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237)

INFORMACION GENERAL

El PDQ cuenta con sumarios que contienen información sobre el glioma del tronco del encéfalo infantil, el astrocitoma cerebeloso infantil, el astrocitoma cerebral infantil, el meduloblastoma infantil, el tumor neuroectodérmico primitivo supratentorial infantil (PNET, neuroblastoma cerebral y pineoblastoma), y el glioma hipotalámico de las vías ópticas centrales infantil.

Los tumores cerebrales primarios son un grupo diverso de enfermedades que, juntas, constituyen el tumor sólido más común de la niñez. Se desconoce la causa de la gran mayoría de los tumores cerebrales infantiles.[1,2] Estos tumores se clasifican de acuerdo a su histología, pero la situación del tumor y el grado de su extensión son factores importantes que afectan el tratamiento y el pronóstico de la enfermedad. Para el diagnóstico y la clasificación de los tumores, está en constante aumento el uso del análisis inmunohistoquímico, los resultados genéticos moleculares y citogenéticos y las medidas de actividad mitótica.

Aproximadamente el 50% de los tumores cerebrales en los niños son infratentoriales y, de estos, las tres cuartas partes están situados en el cerebelo o cuarto ventrículo. Entre los tumores infratentoriales comunes (foso posterior) se encuentran los siguientes:

1. Astrocitoma cerebelar (por lo general pilocítico, pero también
fibrilar y de alto grado)

2. Meduloblastoma (tumor neuroextodermal primitivo)

3. Ependimoma (de grado bajo o anaplástico)

4. Glioma del tallo encefálico (suele diagnosticarse sin biopsia, por
medio de una neurorradiografía; puede ser de alto o bajo grado)

5. Teratoide atípico

Los tumores supratentoriales incluyen aquellos tumores que ocurren en la región selar o supraselar del cerebro y en otras áreas del cerebro. Los tumores selares y supraselares comprenden aproximadamente el 20% de los tumores cerebrales infantiles, incluso los siguientes:

1. Craneofaringioma

2. Gliomas diencefálicos (del quiasma, hipotalámico o talámico o ambos)
por lo general de bajo grado

3. Tumores de células germinales (germinoma o no germinomatoso)

Otros tumores que ocurren de forma supratentorial incluyen los siguientes:

1. Astrocitoma o glioma de bajo grado (grado 1 o grado 2)

2. Astrocitoma de algo grado o maligno (astrocitoma anaplástico,
glioblastomas multiformes (grado 3 o grado 4))

3. Glioma mixto (de alto o bajo grado)
4. Oligodendroglioma

5. Tumor neuroectodermal primitivo (neuroblastoma cerebral)

6. Ependimoma (de alto o bajo grado)

7. Meningioma

8. Tumores del plexo coroideo (papiloma y carcinoma)

9. Tumores pineales parenquimales (pineoblastoma, pineocitoma o tumor
parenquimal pineal mixto)

10. Tumor glial neuronal y neuronal mixto (ganglioglioma, ganglioglioma
desmoplástico infantil, tumor neuroepitelial disembrioplástico)

11. Metástasis (poco común) de malignidades extraneurales

Tumores del cordón espinal

Los tumores del cordón espinal del sistema nervioso central primario componen aproximadamente del 1 al 2% de todos los tumores del sistema nervioso central infantil.[1-3] Como en todos los casos de tumores primarios del cerebro, estas lesiones son histológicamente heterogéneas. Aproximadamente el 70% de todos los tumores intramedulares del cordón espinal son astrocitomas o gangliogliomas de grado bajo. Otro tipo de tumor que suele presentarse son los ependimomas, tumores gliales de alto grado y (raras veces) los tumores primitivos neuroectodermales. Los ependimomas mixopapilares tienen la tendencia a desarrollarse en la región cónica y cauda equina. Tanto los síntomas como las señales de los tumores del cordón espinal, dependen tremendamente de su ubicación como de su extensión; algunos tumores del cordón espinal van asociados a quistes grandes y se extienden de forma rostral caudal y se les conoce como astrocitoma holocorde . Algunas veces es imposible distinguir un tumor que surge en la médula de un tumor que surge en el cordón cervical superior.

Entre los conceptos generales importantes que deberán ser entendidos por quienes atienden a un niño que tiene un tumor cerebral se encuentran los siguientes:

1. Sólo se puede seleccionar la terapia apropiada si se hace un diagnóstico
correcto y se determina con precisión la etapa de la enfermedad.

2. Los niños con tumores primarios cerebrales representan un reto terapéutico
importante. Por lo tanto, para obtener resultados terapéuticos óptimos se requiere de los esfuerzos coordinados de especialistas pediátricos en campos tales como la neurocirugía, la neurología, la rehabilitación, la neuropatología, la radiooncología, la oncología médica, la neurorradiología, la endocrinología y la psicología, que tengan conocimientos especiales sobre el cuidado de pacientes con estas enfermedades.[4-6]

3. Más de la mitad de los niños a los que se diagnostica un tumor cerebral
sobrevivirán 5 años a partir del diagnóstico. En algunos subgrupos de pacientes, es posible obtener una tasa aún más elevada de supervivencia y curación. El tratamiento de cada niño deberá realizarse con intención curativa. Antes de iniciar la terapia se deberán considerar las secuelas posibles a largo plazo de la enfermedad y de su tratamiento.

4. No se ha determinado el régimen de tratamiento óptimo para la mayoría de
los tumores cerebrales infantiles. Los niños que tienen tumores cerebrales deberán ser considerados para su ingreso en una prueba clínica cuando haya disponible un estudio adecuado. Varias instituciones y grupos de cooperación están llevando a cabo dichas pruebas clínicas.

5. Las pautas para los centros de cáncer pediátrico y su papel en el tratamiento
de los pacientes pediátricos con cáncer han sido delineados por la Academia Americana de Pediatría.[7]

6. Sigue sin conocerse la causa de la gran mayoría de los tumores cerebrales
infantiles.[8,9]

Este sumario versa sobre el tratamiento de los tumores cerebrales infantiles.

Si necesita información sobre pruebas clínicas en curso del NCI, estas están disponibles en (Http: //cancer.gov/clinical_trials/).

Bibliografía:

  1. Constantini S, Miller DC, Allen JC, et al.: Radical excision of intramedullary spinal cord tumors: surgical morbidity and long-term follow-up evaluation in 164 children and young adults. Journal of Neurosurgery 93(2 suppl): 183-193, 2000.
  2. Bouffet E, Pierre-Kahn A, Marchal JC, et al.: Prognostic factors in pediatric spinal cord astrocytoma. Cancer 83(11): 2391-2399, 1998.
  3. Hardison HH, Packer RJ, Rorke LB, et al.: Outcome of children with primary intramedullary spinal cord tumors. Child's Nervous System 3(2): 89-92, 1987.
  4. Heideman RL, Packer RJ, Albright LA, et al.: Tumors of the central nervous system. In: Pizzo PA, Poplack DG, eds.: Principles and Practice of Pediatric Oncology. Philadelphia, Pa: Lippincott-Raven, 3rd ed., 1997, pp 633-697.
  5. Pollack IF: Brain tumors in children. New England Journal of Medicine 331(22): 1500-1507, 1994.
  6. Cohen ME, Duffman PK, eds: Brain Tumors in Children: Principles of Diagnosis and Treatment, 2nd ed. New York: Raven Press, 1994.
  7. Sanders J, Glader B, Cairo M, et al.: Guidelines for the pediatric cancer center and role of such centers in diagnosis and treatment. American Academy of Pediatrics Section Statement Section on Hematology/Oncology. Pediatrics 99(1): 139-141, 1997.
  8. Kuijten RR, Bunin GR: Risk factors for childhood brain tumors. Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention 2(3): 277-288, 1993.
  9. Kuijten RR, Strom SS, Rorke LB, et al.: Family history of cancer and seizures in young children with brain tumors: a report from the Childrens Cancer Group (United States and Canada). Cancer Causes and Control 4(5): 455-464, 1993.

CLASIFICACION CELULAR

La clasificación de los tumores cerebrales se basa tanto en sus características histopatológicas como en su ubicación en el cerebro.[1] Los tumores neuroectodérmicos indiferenciados del cerebelo se han denominado históricamente meduloblastomas, mientras que los tumores de histología idéntica en la región pineal se diagnosticarían como pineoblastomas.[1,2] La nomenclatura de los tumores cerebrales pediátricos es polémica y potencialmente confusa. Algunos patólogos abogan por el abandono de las clasificaciones tradicionales basadas en la morfología, como "meduloblastoma", a favor de una terminología que dependa más de las características fenotípicas del tumor.[3] En un sistema así, el meduloblastoma se denomina tumor neuroectodérmico primitivo (PNET, siglas en inglés), subdividido posteriormente en base a su diferenciación celular. La clasificación de tumores cerebrales más reciente de la Organización Mundial de la Salud sigue utilizando el término "meduloblastoma" para los tumores indiferenciados de la fosa posterior y mantiene categorías separadas para los tumores neuroectodérmicos primitivos ependimoblastomas y los tumores pineales pequeños de célula redonda (pineoblastomas). La clasificación patológica de los tumores cerebrales pediátricos es un área especializada que está evolucionando; se recomienda enfáticamente el examen del tejido de diagnóstico por un neuropatólogo que tenga experiencia en esta área especial.

Tumores del cordón espinal

La clasificación de los tumores del cordón espinal descansa sobre las características histopatológicas del tumor y no difiere de los tumores cerebrales primarios.[4-6]

Bibliografía:

  1. Kleihues P, Cavenee WK, eds.: Pathology and Genetics of Tumours of the Nervous System. Lyon, France: International Agency for Research on Cancer, 2000.
  2. Burger PC, Sheithauer BW, Vogel FS: Surgical pathology of the nervous system and its coverings. New York: Churchill Livingstone, 3rd ed., 1991.
  3. Rorke LB, Gilles FH, Davis RL, et al.: Revision of the World Health Organization classification of brain tumors for childhood brain tumors. Cancer 56(7, Suppl): 1869-1886, 1985.
  4. Constantini S, Miller DC, Allen JC, et al.: Radical excision of intramedullary spinal cord tumors: surgical morbidity and long-term follow-up evaluation in 164 children and young adults. Journal of Neurosurgery 93(2 suppl): 183-193, 2000.
  5. Bouffet E, Pierre-Kahn A, Marchal JC, et al.: Prognostic factors in pediatric spinal cord astrocytoma. Cancer 83(11): 2391-2399, 1998.
  6. Hardison HH, Packer RJ, Rorke LB, et al.: Outcome of children with primary intramedullary spinal cord tumors. Child's Nervous System 3(2): 89-92, 1987.

INFORMACION DE LAS ETAPAS

Meduloblastoma

El PDQ cuenta con un sumario que contiene información sobre el meduloblastoma infantil.

Astrocitoma cerebeloso

El PDQ cuenta con un sumario que contiene información sobre el astrocitoma cerebeloso infantil.

Ependimoma

Ver el sumario del PDQ sobre el Ependimoma infantil, para mayor información.

Glioma del tronco del encéfalo

El PDQ cuenta con un sumario que contiene información sobre el glioma del tronco del encéfalo.

Astrocitoma cerebral

El PDQ cuenta con un sumario que contiene información sobre el astrocitoma cerebral.

Craneofaringioma

Estos son tumores benignos sintomáticos que surgen de restos de la bolsa de Rathke. No existe un sistema de clasificación generalmente aceptado y la metástasis es poco común.[1-3]

Tumor de células germinales del sistema nervioso central

Los tumores cerebrales de células germinales surgen generalmente en las regiones pineales o supraselares. Entre los subtipos histológicos están incluidos los teratomas,(tanto maduros como inmaduros), germinomas, coriocarcinomas y tumores de células germinales no germinomatosos (p.ej.,carcinoma de células embrionarias, tumores de células vitelinas y tumores de células germinales mixtas. Estos tumores son propensos a propagarse por vía subaracnoidea. Todos los pacientes con germinomas o tumores malignos de células germinales deben ser evaluados por medio de un examen de diagnóstico por imágenes de la médula espinal y de todo el cerebro. El mejor método para evaluar las metástasis al área subaracnoidea de la médula espinal es la imagen por resonancia magnética (IRM) con aumento de gadolinio. El líquido cefalorraquídeo debe examinarse citológicamente y se debe determinar su nivel de alfafetoproteínas (AFP) y gonadotropina coriónica humana (HCG, siglas en inglés). Dichos pacientes también pueden presentar elevaciones de AFP, HCG o ambos en el suero. El pronóstico está relacionado con la histología; los pacientes con germinomas tienen resultados más favorables que aquéllos con tumores no germinomatoso de células germinales (no germinomas).[4-8]

Tumores pineales parenquimales

(pineoblastoma, pineocitoma)

El PDQ cuenta con un sumario que contiene información sobre los tumores neuroectodérmicos primitivos supratentoriales infantiles (PNET, neuroblastoma cerebral y pineoblastoma).

Tumor neuroectodérmico primitivo supratentorial

(PNET, neuroblastoma cerebral)

El PDQ cuenta con un sumario que contiene información sobre los tumores neuroectodérmicos primitivos supratentoriales infantiles (PNET, neuroblastoma cerebral y pineoblastoma).

Glioma hipotalámico y de las vías ópticas centrales

El PDQ cuenta con un sumario que contiene información sobre el glioma hipotalámico y de las vías ópticas centrales.

Tumores del cordón espinal

No existe un sistema de clasificación por etapas para los tumores del cordón espinal primarios en niños, que sea uniformemente aceptada. La clasificación de estos tumores descansa en su ubicación en el cordón espinal y su histología. Los tumores del cordón espinal de grado bajo raras veces se diseminan a otros lugares del sistema nervioso; sin embargo, los tumores de alto grado podrían diseminarse.[9,10] A pesar de esto, debido a la ubicación del tumor y la preocupación de que este ocasione más deterioro neurológico mediante el alcance de fluido cerebroespinal, no se indica el uso rutinario de punturas lumboespinal en la evaluación de un niño con tumor en el cordón espinal. En los casos de tumores cordoespinales gliales de alto grado y posiblemente ependimomas y tumores de grado bajo, se indica una neuroimagen del neuroaxis completo (cerebro y la espina dorsal completa) al momento del diagnóstico para determinar la extensión de la enfermedad.

Bibliografía:

  1. Lapras C, Patet JD, Mottolese C: Craniopharyngiomas in childhood: analysis of 42 cases. Progress in Experimental Tumor Research 30: 350-358, 1987.
  2. Fischer EG, Welch K, Belli JA, et al.: Treatment of craniopharyngiomas in children: 1972-1981. Journal of Neurosurgery 62(4): 496-501, 1985.
  3. Yasargil MG, Curcic M, Kis M, et al.: Total removal of craniopharyngiomas. Approaches and long-term results in 144 patients. Journal of Neurosurgery 73(1): 3-11, 1990.
  4. Jennings MT, Gelman R, Hochberg F: Intracranial germ-cell tumors: natural history and pathogenesis. Journal of Neurosurgery 63(2): 155-167, 1985.
  5. Packer RJ, Sutton LN, Rosenstock JG, et al.: Pineal region tumors of childhood. Pediatrics 74(1): 97-102, 1984.
  6. Neuwelt EA, Frenkel EP: Germinomas and other pineal tumors: chemotherapeutic responses. In: Neuwelt EA, Ed.: Diagnosis and Treatment of Pineal Region Tumors. Baltimore: Williams and Wilkins, 1984, pp 332-343.
  7. Matsutani M, Sano K, Takakura K, et al.: Primary intracranial germ cell tumors: a clinical analysis of 153 histologically verified cases. Journal of Neurosurgery 86(3): 446-455, 1997.
  8. Balmaceda C, Modak S, Finlay J: Central nervous system germ cell tumors. Seminars in Oncology 25(2): 243-250, 1998.
  9. Constantini S, Miller DC, Allen JC, et al.: Radical excision of intramedullary spinal cord tumors: surgical morbidity and long-term follow-up evaluation in 164 children and young adults. Journal of Neurosurgery 93(2 suppl): 183-193, 2000.
  10. Bouffet E, Pierre-Kahn A, Marchal JC, et al.: Prognostic factors in pediatric spinal cord astrocytoma. Cancer 83(11): 2391-2399, 1998.

ASPECTOS GENERALES DE LAS OPCIONES DE TRATAMIENTO

Muchas de las mejoras en la supervivencia del cáncer infantil se han logrado como resultado de pruebas clínicas que han tratado de perfeccionar la mejor terapia disponible y aceptada. Las pruebas clínicas pediátricas están diseñadas para comparar nuevas terapias con las terapias actualmente aceptadas como estándar. Esta comparación puede hacerse en un estudio aleatorio de dos brazos de tratamiento o al evaluar un tratamiento nuevo solo y comparar los resultados con los que se habían obtenido previamente con la terapia existente.

Debido a que el cáncer en los niños es relativamente poco común, se deberá considerar el ingreso de todos los pacientes con tumores cerebrales en pruebas clínicas. Para determinar e implementar el tratamiento óptimo, se requiere la planificación del tratamiento por parte de un equipo multidisciplinario de especialistas en cáncer que tengan experiencia en el tratamiento de tumores cerebrales infantiles. La radioterapia de tumores cerebrales pediátricos demanda alta especialización técnica y se deberá llevar a cabo en centros con experiencia en esa área para asegurar resultados óptimos.

Se han observado frecuentemente efectos debilitantes para el crecimiento y el desarrollo neurológico después de recibir radioterapia, especialmente en niños de menor edad.[1-3] Los tumores secundarios están siendo diagnosticados cada vez más en personas que sobreviven por largo tiempo.[4] Por esta razón, se está estudiando si la quimioterapia puede servir para demorar la administración de la radioterapia, y los resultados preliminares sugieren que la quimioterapia puede ser usada para retardar, y a veces evitar, la necesidad de administrar radioterapia a niños con lesiones benignas y malignas.[5-7] El manejo de estos pacientes a largo plazo es complejo y requiere de un enfoque multidisciplinario.

Las designaciones en el PDQ de que los tratamientos son "estándar" o que "están bajo evaluación clínica" no se deberán usar como base para determinar reembolsos.

Bibliografía:

  1. Packer RJ, Sutton LN, Atkins TE, et al.: A prospective study of cognitive function in children receiving whole-brain radiotherapy and chemotherapy: 2-year results. Journal of Neurosurgery 70(5): 707-713, 1989.
  2. Johnson DL, McCabe MA, Nicholson HS, et al.: Quality of long-term survival in young children with medulloblastoma. Journal of Neurosurgery 80(6): 1004-1010, 1994.
  3. Packer RJ, Sutton LN, Goldwein JW, et al.: Improved survival with the use of adjuvant chemotherapy in the treatment of medulloblastoma. Journal of Neurosurgery 74(3): 433-440, 1991.
  4. Jenkin D: Long-term survival of children with brain tumors. Oncology (Huntington NY) 10(5): 715-719, (discussion 720, 722, 728), 1996.
  5. Duffner PK, Horowitz ME, Krischer JP, et al.: Postoperative chemotherapy and delayed radiation in children less than three years of age with malignant brain tumors. New England Journal of Medicine 328(24): 1725-1731, 1993.
  6. Packer RJ, Lange B, Ater J, et al.: Carboplatin and vincristine for recurrent and newly diagnosed low-grade gliomas of childhood. Journal of Clinical Oncology 11(5): 850-856, 1993.
  7. Mason WP, Grovas A, Halpern S, et al.: Intensive chemotherapy and bone marrow rescue for young children with newly diagnosed malignant brain tumors. Journal of Clinical Oncology 16(1): 210-221, 1998.

MEDULOBLASTOMA INFANTIL

El PDQ cuenta con un sumario que contiene información sobre el meduloblastoma infantil.


ASTROCITOMA CEREBELOSO INFANTIL

El PDQ cuenta con un sumario que contiene información sobre el astrocitoma cerebeloso infantil.


EPENDIMOMA INFRATENTORIAL INFANTIL

(Ver el sumario del PDQ sobre el tratamiento del Ependimoma infantil, para mayor información.)


GLIOMA DEL TRONCO DEL ENCEFALO INFANTIL

El PDQ cuenta con un sumario que contiene información sobre el glioma del tronco del encéfalo infantil.


ASTROCITOMA/GLIOMA MALIGNO CEREBRAL INFANTIL

El PDQ cuenta con un sumario que contiene información sobre el astrocitoma cerebral infantil.


EPENDIMOMA SUPRATENTORIAL INFANTIL

(Ver el sumario del PDQ sobre el tratamiento del Ependimoma infantil, para mayor información.)


CRANEOFARINGIOMA INFANTIL

Opciones de tratamiento:

Las terapias para el craneofaringioma incluyen la cirugía y la radioterapia externa convencional, y en determinados casos, la radiocirugía estereostática o la irradiación intracavitaria. En general, cada una de estas modalidades, ya sea sola o en combinación, tiene la capacidad de lograr una tasa alta de control de la enfermedad a largo plazo en la mayoría de los pacientes. El debate se centra en la morbilidad relativa de cada enfoque.[1-5] También se ha informado del tratamiento de tumores císticos con quimioterapia intracavitaria.[6]

Bibliografía:

  1. Fischer EG, Welch K, Belli JA, et al.: Treatment of craniopharyngiomas in children: 1972-1981. Journal of Neurosurgery 62(4): 496-501, 1985.
  2. Regine WF, Kramer S: Pediatric craniopharyngiomas: long term results of combined treatment with surgery and radiation. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 24(4): 611-617, 1992.
  3. Hetelekidis S, Barnes PD, Tao ML, et al.: 20-year experience in childhood craniopharyngioma. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 27(2): 189-195, 1993.
  4. Backlund EO, Axelsson B, Bergstrand CG, et al.: Treatment of craniopharyngiomas--the stereotactic approach in a ten to twenty-three years' perspective. I. Surgical, radiological and ophthalmological aspects. Acta Neurochirurgica 99(1-2): 11-19, 1989.
  5. Pollock BE, Lunsford LD, Kondziolka D, et al.: Phosphorus-32 intracavitary irradiation of cystic craniopharyngiomas: current technique and long-term results. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 33(2): 437-446, 1995.
  6. Takahashi H, Nakazawa S, Shimura T: Evaluation of postoperative intratumoral injection of bleomycin for craniopharyngioma in children. Journal of Neurosurgery 62(1): 120-127, 1985.

TUMOR DE CELULAS GERMINALES DEL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL INFANTIL

Opciones de tratamiento:

La cirugía, aparte de la biopsia para realizar el diagnóstico, sólo se usa en raras ocasiones para tratar los germinomas del sistema nervioso central (SNC). La función del resecado quirúrgico para los tumores de células germinales no germinomatosos y los teratomas aún está por definirse.[1] En los germinomas, la irradiación con dosis de 5000-5500 cGy al tumor y 2340-3600 cGy a todo el cerebro y la espina dorsal a menudo provocan la curación. En algunos casos específicos, el germinoma puede tratarse con eficacia mediante radioterapia local y quimioterapia previa a la irradiación.[1] A pesar de que la experiencia con quimioterapia administrada previa a la irradiación indica que la mayoría de estos tumores responden a la ciclofosfamida y otros medicamentos que contienen platino, aún no se ha determinado la función definitiva de la quimioterapia.[1] Los tumores germinomas y no germinomas de células germinales diseminados a menudo se tratan con irradiación craneoespinal, [2-3] aunque no todos los expertos están de acuerdo.[4] La dosis usual para el tumor es de 5400 cGy con 3500-4000 cGy a todo el cerebro y la espina dorsal, aunque se ha sugerido que 4500 cGy al tumor y 3000 cGy a las meninges puede ser adecuado.[5,6] Aunque los tumores no germinomatosos de células germinales, como el carcinoma embrionario, el tumor de células vitelinas y los tumores de células germinales mixtos, pueden responder a agentes quimioterapéuticos como la bleomicina, el cisplatino, el etopósido, la ciclofosfamida y la vinblastina, como las mismas histologías fuera del SNC, todavía está por establecerse la función de la quimioterapia como terapia adyuvante junto con la radioterapia.[7] Si necesita información sobre pruebas clínicas en curso del NCI, estas están disponibles en (Http: //cancer.gov/clinical_trials/).

Bibliografía:

  1. Matsutani M, Sano K, Takakura K, et al.: Primary intracranial germ cell tumors: a clinical analysis of 153 histologically verified cases. Journal of Neurosurgery 86(3): 446-455, 1997.
  2. Edwards MS, Hudgins RJ, Wilson CB, et al.: Pineal region tumors in children. Journal of Neurosurgery 68(5): 689-697, 1988.
  3. Dearnaley DP, A'Hern RP, Whittaker S, et al.: Pineal and central nervous system germ cell tumors: Royal Marsden Hospital experience 1962-1987. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 18(4): 773-781, 1990.
  4. Lindstadt D, Wara WM, Edwards MS, et al.: Radiotherapy of primary intracranial germinomas: the case against routine craniospinal irradiation. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 15(2): 291-297, 1988.
  5. Fields JN, Fulling KH, Thomas PR, et al.: Suprasellar germinoma: radiation therapy. Radiology 164(1): 247-249, 1987.
  6. Dattoli MJ, Newall J: Radiation therapy for intracranial germinoma: the case for limited volume treatment. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 19(2): 429-433, 1990.
  7. Jennings MT, Gelman R, Hochberg F: Intracranial germ-cell tumors: natural history and pathogenesis. Journal of Neurosurgery 63(2): 155-167, 1985.

GLIOMA HIPOTALAMICO Y DE LAS VIAS OPTICAS CENTRALES INFANTIL

El PDQ cuenta con un sumario que contiene información sobre el glioma hipotalámico y de las vías ópticas centrales infantil.


TUMORES DEL CORDON ESPINAL PEDIATRICOS

Los ensayos clínicos aleatorios y prospectivos, aún no han podido determinar cual debe ser el tratamiento óptimo de los tumores del cordón espinal glial de carácter intrínseco/intramedular. Entre las opciones de terapéuticas se cuenta la cirugía sola; cirugía más radioterapia local; y posiblemente quimioterapia adyuvante en algunos casos selectos.[1,2] Técnicamente es posible llevar a cabo el resecado extensivo de tumores en aquellos pacientes con tumores del cordón espinal intramedular, pero podría resultar en un empeoramiento del estado neurológico de un 10 por ciento o más de los casos. Generalmente se indica cirugía para al menos determinar el tipo de tumor presente, y en los casos de tumores gliales de grado bajo, este podría ser el único tratamiento requerido.[1] En una serie reciente en la que participaron 164 niños y adultos jóvenes con tumores gliales intramedulares de bajo grado o tumores ganglionales del cordón espinal, 70% fueron controlados por un período de cinco años después de un resecado quirúrgico extensivo. [1] La radioterapia ha mostrado capacidad de controlar la enfermedad en algunos pacientes con tumores gliales de grado bajo, después de practicarse un resecado subtotal.[2-4] El papel de la quimioterapia en los tumores del cordón espinal está precariamente caracterizada, pero algunos niños muy jóvenes con tumores gliales de grado bajo, han sido tratados exitosamente con un régimen farmacológico de vincristina y carboplatino.[5] Los resultados en pacientes con tumores gliales de grado alto son sumamente precarios donde la vasta mayoría desarrolla enfermedad progresiva en un plazo de tres años de tratamiento con cirugía, radiación, y/o quimioterapia.[1,3,4]

El tratamiento óptimo en niños con ependimoma no ha sido bien caracterizado y y al igual que los tumores gliales, las opciones de tratamiento consisten predominantemente en ya sea cirugía sola o cirugía seguida de radioterapia local. [1,2] el manejo de los tumores neuroectodermales primitivos del cordón espinal, tampoco está bien delineado y la mayoría de los pacientes reciben tratamiento en protocolos diseñados para niños con meduloblastoma de alto riesgo

Bibliografía:

  1. Constantini S, Miller DC, Allen JC, et al.: Radical excision of intramedullary spinal cord tumors: surgical morbidity and long-term follow-up evaluation in 164 children and young adults. Journal of Neurosurgery 93(2 suppl): 183-193, 2000.
  2. Bouffet E, Pierre-Kahn A, Marchal JC, et al.: Prognostic factors in pediatric spinal cord astrocytoma. Cancer 83(11): 2391-2399, 1998.
  3. Hardison HH, Packer RJ, Rorke LB, et al.: Outcome of children with primary intramedullary spinal cord tumors. Child's Nervous System 3(2): 89-92, 1987.
  4. O'Sullivan C, Jenkin RD, Doherty MA, et al.: Spinal cord tumors in children: long-term results of combined surgical and radiation treatment. Journal of Neurosurgery 81(4): 507-512, 1994.
  5. Hassall TE, Mitchell AE, Ashley DM: Carboplatin chemotherapy for progressive intramedullary spinal cord low-grade gliomas in children: three case studies and a review of the literature. Neuro-Oncology 3(4): 251-257, 2001.

TUMOR NEUROECTODERMICO PRIMITIVO SUPRATENTORIAL INFANTIL

El PDQ cuenta con un sumario que contiene información sobre el tratamiento de los tumores neuroectodérmicos primitivos supratentoriales infantil.


TUMOR CEREBRAL RECURRENTE INFANTIL

La recurrencia es común en los tumores cerebrales infantiles tanto benignos como malignos, y puede ocurrir muchos años después del tratamiento inicial.[1] La enfermedad puede ocurrir en el sitio del tumor primario o, especialmente en tumores malignos, en sitios no contiguos del sistema nervioso central. Las recaídas sistémicas son poco comunes pero posibles. En el momento de presentarse la recurrencia, se recomienda efectuar una evaluación completa para determinar el grado de la recaída en todos los casos de tumores malignos y, algunas veces, en lesiones de bajo grado. Puede que sea necesario realizar una biopsia o re- resección quirúrgica para confirmar la recaída, ya que otras entidades como los tumores secundarios y las necrosis cerebrales relacionadas con el tratamiento pueden ser clínicamente indistinguibles de una recidiva tumoral. Debe individualizarse la necesidad de intervención quirúrgica en base al tipo del tumor inicial, el tiempo transcurrido entre el tratamiento inicial y la reaparición de la lesión y el cuadro clínico.

Tumores gliales recidivantes de grado bajo

Una resección quirúrgica, la radioterapia (especialmente si no se ha administrado previamente) y la quimioterapia pueden resultar en la estabilización de una enfermedad prolongada para niños con tumores recurrentes de grado bajo. La resección es una opción para aquellos pacientes con una lesión quirúrgicamente accesible y tiene la ventaja de documentar la histología del tumor recurrente. La radioterapia, si no se ha administrado previamente, puede resultar en la reducción del tumor y el control relativo de la enfermedad a largo plazo. La quimioterapia con fármacos tales como el carboplatino y la vincristina ha mostrado recientemente que resulta en reducción del tumor y control de la enfermedad para niños con neoplasmas gliales de grado bajo.[2] Se han demostrado resultados similares para tumores hipotalámicos y quiasmáticos tratados con etopósido.[3] Se recomienda el ingreso a ensayos de fase I y II para identificar agentes más eficaces y menos tóxicos.

Tumores de células germinales del sistema nervioso central recidivantes

Los tumores de células germinales pueden responder a la quimioterapia. Los pacientes pueden beneficiarse de los tipos de regímenes que se emplean en tumores de células germinales en otras ubicaciones como PVB (cisplatino, vinblastina, bleomicina) y VAC (vincristina, dactinomicina, ciclofosfamida). Los pacientes con tumores de células germinales recidivantes en los que las opciones quimioterapéuticas estándar hayan fracasado pueden ser incluidos en estudios de fase II y I que están diseñados para determinar la actividad y los efectos tóxicos de agentes nuevos en el tratamiento de este tumor.

de edad --

Existen estudios que se han referido al tratamiento de niños de corta edad que presentan enfermedad progresiva a pesar de la administración de quimioterapia. Entre los enfoques usados esta la cirugía adicional, quimioterapia, radioterapia local o craneoespinal, quimioterapia de alta dosis apoyada en el rescate de células mádres autólogas, o combinaciones de radioterapia y quimioterapia. Las tasas de rescate en sentido general han sido menos que óptimas, pero un subconjunto de niños, sobre todo aquellos con enfermedad localizada al momento de la recurrencia, podrían experimentar un control de la enfermedad más prolongado y una posible "cura" con el tratamiento después de la recurrencia.[4-9] El tratamiento de niños jóvenes con tumores cerebrales múltiples recurrentes o diseminados es aún más problemático, y se indica el entrar a un ensayo clínico en fase I o II para identificar agentes menos tóxicos y más eficaces.

Tumores recurrentes del cordón espinal

Al momento de recurrir, los tumores gliales del cordón espinal de grado bajo podrían tratarse mediante la reaplicación de un resecado con o sin uso de radioterapia. Los tumores recurrentes ya sean de grado alto o bajo que no puedan volver a resecarse, podrían someterse a tratamiento en protocolos diseñados para tumores cerebrales histológicamente similares.

Bibliografía:

  1. Jenkin D, Greenberg M, Hoffman H, et al.: Brain tumors in children: long-term survival after radiation treatment. International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics 31(3): 445-451, 1995.
  2. Packer RJ, Lange B, Ater J, et al.: Carboplatin and vincristine for recurrent and newly diagnosed low-grade gliomas of childhood. Journal of Clinical Oncology 11(5): 850-856, 1993.
  3. Chamberlain MC, Grafe MR: Recurrent chiasmatic-hypothalamic glioma treated with oral etoposide. Journal of Clinical Oncology 13(8): 2072-2076, 1995.
  4. Fisher PG, Needle MN, Cnaan A, et al.: Salvage therapy after postoperative chemotherapy for primary brain tumors in infants and very young children. Cancer 83(3): 566-574, 1998.
  5. Gajjar A, Mulhern RK, Heideman RL, et al.: Medulloblastoma in very young children: outcome of definitive craniospinal irradiation following incomplete response to chemotherapy. Journal of Clinical Oncology 12(6): 1212-1216, 1994.
  6. Goldwein JW, Glauser TA, Packer RJ, et al.: Recurrent intracranial ependymomas in children: survival, patterns of failure, and prognostic factors. Cancer 66(3): 557-563, 1990.
  7. Dupuis-Girod S, Hartmann O, Benhamou E, et al.: Will high dose chemotherapy followed by autologous bone marrow transplantation supplant cranio-spinal irradiation in young children treated for medulloblastoma? Journal of Neuro-Oncology 27(1): 87-98, 1996.
  8. Dunkel IJ, Boyett JM, et al, for the Children's Cancer Group: High-dose carboplatin, thiotepa, and etoposide with autologous stem-cell rescue for patients with recurrent medulloblastoma. Journal of Clinical Oncology 16(1): 222-228, 1998.
  9. Guruangan S, Dunkel IJ, Goldman S, et al.: Myeloablative chemotherapy with autologous bone marrow rescue in young children with recurrent malignant brain tumor. Journal of Clinical Oncology 16(7): 2486-2493, 1998.
Date Last Modified: 11/2002


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Dr. G. Quade

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